sábado, 31 de diciembre de 2011

VENTUROSO CAMINO PARA TODOS

     Entre descarados soles y temores de si afectará a nuestra economía cotidiana los recortes de un Gobierno que acaba de estrenar mandato al igual que medidas de aúpa, se nos escapa el 2011. Luces y sombras, como en todo, acompañando, muy estrechamente, a nuestra travesía mundana y dando el carpetazo, a su vez, a todo un año, del que cada uno tendrá su historia que contar o recordar, buena o mala; o, más bien,  buena y mala, por eso de las luces y sombras, presentes en todo momento en nuestras vidas.
       Más allá de fortunas o desventuras por las que anduvimos, en ese espacio temporal que acaba hoy, con inmejorable semblante nos preparamos esta tarde noche a dar la bienvenida al que llega. Una incógnita lo que a cada cual el novísimo que espera ansioso nos deparará y que poco hará cambiar el signo de nuestros deseos.  Ojalá, todos amigos y, por qué no, enemigos, recorramos de la mano el más venturoso de los caminos.

jueves, 29 de diciembre de 2011

DIAS VOLUBLES LOS DE DICIEMBRE

      Vienen estos días postreros de diciembre, lo que es decir del año que agoniza, marcados por los contrastes mas acusados; que nos atemorizan muy de mañana con heladas que dejan su blancor en tejados y automóviles y nos favorecen, avanzadas las horas, con un sol que calienta nuestra humanidad  y levantan el ánimo. Lo cierto es que no sólo el tiempo nos sorprende con estos cambios que van de un extremo a otro de su escala. Asimismo, sacude un poco el espíritu que andemos todos enfrascados en desearnos felicidades y paz, ahora y para el año venidero, unos a otros, a parientes y conocidos, cuando las guerras mas horribles siguen segando vidas de inocentes a lo largo y ancho de un mundo al que nunca veremos sosegado ni medianamente alimentado.
          En otro campo de ese contraste de que hablamos, sirva esta flor, esta rosa, que ajena al invierno y a otras cosas, como si nada, tan airosa aún, luciendo ese rojo de cuento, se pavonea en un mínimo arriate de la entrada de mi vivienda. Desde luego, también pone su granito para alegrarnos, lo que no es poco.

lunes, 26 de diciembre de 2011

EL GOZO NO NOS CABE EN EL CUERPO

          Ventosa anda la mañana y un poco tristonas las calles. Quiérase o no, estas fiestas en las que tiene uno que pechar con los quintales de felicidad que se nos desea en ellas, dejan un poco baldados a la vez el cuerpo y el espíritu. Ya nos conformaríamos con que una mínima parte de lo que, con buen ánimo seguramente, nos desean familiares y amigos tuviera la suficiente entidad para permanecer a lo largo del nuevo año. Pero de momento, las calles, a las que hemos dejado vacías para recluirnos todos en casa, los que las habitamos regularmente y los que por unos días regresan a ellas, andan, como decimos, dormidas, sin apenas bullicio, salvo los de que por necesidad imperiosa, vigilantes, barrenderos y todo eso, tienen que cumplir con el trabajo, duro siempre, que, de buen o mal grado, le endosó la vida, el destino o sus propios méritos.
          Sin embargo, exultantes andamos los demás de que toda esa alegría de la que carece la ciudad en estas fiestas, se haya trasladado al hogar, donde corretean sin descanso los más pequeños y donde los grandes nos contamos cosas que no se relatan por teléfono, ni en el correo en boga de los e-mails. Parece como si dentro de las casas el tiempo hubiera dado vuelta atrás, recobrando a seres que, materialmente, buscaron por ley de vida otros terrenos donde asentarse. El gozo no nos cabe en el cuerpo.


jueves, 22 de diciembre de 2011

EL AZAROSO BOMBO DE LA FORTUNA DE LA VIDA

                                                               
          En esta plácida mañana de sol acogedor, todas las miradas de los que se fían de los juegos de azar están pendientes de los premios que reparte el sorteo de la lotería navideña, de rancia tradición. No habrá nadie que desde hace una montaña de años no tenga metidas en sus oídos las voces de los niños que, una vez y otra, repetían sin pausa, primero a través de la radio y más tarde de la televisión los premios que iban saliendo. Momentánea ilusión para la mayoría de nosotros, ya que enseguida comprobábamos lo inútil de nuestros fallidos deseos.
          Los mismos años, a los que no somos jugadores empedernidos, nos van haciendo recapacitar en la idea de que la mayor repartidora de suerte es la vida, que a unos da muchos y a otros tan poco. Podemos considerarnos muy afortunados los que sin grandes caudales, ni ganas de amasarlos, podemos decir: nos han tocado unos buenos padres, una buena esposa,  unos buenos hijos, unos buenos hermanos; nuestra salud no va a peor, para comer tenemos, la vida nos ha favorecido hasta ahora; que los dioses sigan a nuestro lado...  
         

martes, 20 de diciembre de 2011

DE SOPETÓN DESEMBARCARON LOS FRIOS.

                                                               
          Si algo tienen estos días mermados en su extensión de últimos de diciembre, es que nos coartan un poco en nuestras actividades y ocios callejeros y en un santiamén,  nos recluyen en nuestros hogares, más deseados que nunca. Y no es sólo porque las sombras tempraneras de la noche nos visiten con premura invernal, es también porque para los que huyen del frío, éste acaba, sin ningún tipo de aviso, de hacer su aparición. Ya decíamos que esas temperaturas suaves y ese clima impropio de las fechas no podrían durar mucho. El frío, sin ser de los que llaman la atención, al ser imprevista su llegada nos obliga a  tiritar más de lo que se debiera. Tierras heladas, sin embargo,  siempre han sido las nuestras en la estación en la que estamos. Como moradores de alturas y de montañas que somos, aunque el planeta se caliente, tendríamos que estar habituados a escarchas y heladas,  que siempre algo queda de los azotes de antiguos y legendarios inviernos.

viernes, 16 de diciembre de 2011

MANÍAS DE LA EDAD

                                                                  
         A veces, manías de la edad o desahogos del espíritu, le da a uno por escribir un libro. Si nos atenemos a la seriedad de un libro, a lo que significa poner en manos de otros la claridad o desarrollo de un tema del que tú pretendes saber un poco más que la mayoría, el escribirlo no deja de ser una temeridad. A uno le gusta partir por ello, no de la suficiencia, sino de la humildad, de sólo aportar unas gotas mínimas de conocimiento al acervo existente, si es que lo consigues, y con la duda siempre rondándole de si, incluso así,  estás metiendo la pata rotundamente en lo que con  osadía expones a la opinión de otros.
          El mundo de los viajes, los de otras épocas sobre todo, sin descartar la nuestra, tal vez, por los que uno ha dejado de hacer, es un tema que le apasiona. Con más adoración todavía los vivieron estas mujeres de tez pálida y pelo rubio; y con una ilusión, un empeño, unas ganas de dejarse la vida en ello, que deslumbra. No me pesó el trabajo y disfruté en el empeño. No sé si un poco, también, los que le dé la curiosidad de leerlo.  
         

miércoles, 14 de diciembre de 2011

ESE OTOÑO DESCONOCIDO Y DORMILÓN

                                                        
          Este otoño desconocido y dormilón,  entre brumas, vaharadas de aire cálido y paso de nubes volanderas, no parece haber caído en la cuenta de que el padre invierno y toda su cohorte anda ya dando aldabonazos en las etéreas puertas del tiempo para que le dejen asomarse, puesto que son contados los días que le faltan para hacer su cantada entrada.
          A nosotros, e imaginamos que a muchos de los que habitamos por estos lares, ese buen tiempo, casi primaveral, que es malo para otras cosas, nos tiene comida un poco la moral y, lo que es casi peor, el sueño nocturno. Ahí andábamos esta madrugada, mucho antes de que cantaran los gallos, (es un decir porque escasos se oyen; ni siquiera en el campo hoy en día) sin que ningún mal diagnosticable nos ocurriera,  quebrando el silencio de la casa y el de nuestra gata siamesa, desconfiada por naturaleza, que no acostumbrada a tener visitas en esas sagradas horas, nos miraba con ojos parlanchines, como inquiriéndose: "¡A qué puñetas vendrá este pesado!". Casi pidiéndole disculpas, me he sentado sin rechistar, acudiendo a los amigos de siempre, a los libros; tanto para invocar al perdido sueño, como para aprovechar el tiempo si no viniera.    

domingo, 11 de diciembre de 2011

¡ESTOS POLITICOS DE LA CAPITAL!

                                                          
          Ignoro si son cosas propias de la gente de esta zona meridional o de la humana estulticia que en todo partes brota; pero hay noticias que lo dejan a uno boquiabierto, cuando parecía que ya nada en este mundo podría asombrarnos.
          Tal es la idea de un iluminado del ayuntamiento de Málaga, de la capital nada menos, donde todo se lo saben o creen saberlo, de investigar el ADN en los excrementos no recogidos de los perros en suelo urbano, para buscar su procedencia y multar a sus dueños.
          Además de reírnos a carcajadas, sin cortapisas, con risas de palurdo de pueblo, escatología aparte, pensamos que de llevarse el proyecto a término, muy cuantiosa ha de ser la pena económica, proporcionada a un proceso tan prolijo y maloliente.


viernes, 9 de diciembre de 2011

A CUENTA DE UN PEQUEÑO MAL

                                                             
         Lo mejor de una enfermedad es su final, claro. Molidos de cuerpo y espíritu, cuando acaba, llegamos a una situación de lo más sorprendente. Tanto que si el mal que nos atacó no fue muy devastador, damos por bueno lo pasado, ya que nos asomamos al mundo exterior, a lo que nos rodea, personas y cosas, con conciencia de resucitado; y como tal, con esos ojos, lo dotamos de un esplendor inusitado, que no es que no estuviera ahí siempre, sino que nos pasaba desapercibido. Todo recién creado, todo al alcance de nuestra admiración y disfrute. No hay nada como gozar de una buena salud y, para conservarla, valdrá la pena cuantos cuidados le dediquemos. Consuelo, en cualquier caso, será en caso de que circunstancialmente la extraviemos, esa pequeña resurección que nos espera. 

miércoles, 7 de diciembre de 2011

EN DICIEMBRE ANDAMOS YA

           Diciembre, como mes encargado de clausurar el año, tiene ante sí un montón de funciones por cumplir, y a ello, poco a poco, se presta sin rechistar, consciente de que por mucho que hayan cambiado las cosas en el mundo de los humanos, hay otras, las de la naturaleza, que pocas veces se tuercen. Así, sin grandes aspavientos, cuando hace nada se nos iban los ojos tras la policromía de las hojas, todavía en su sitio en las ramas de los árboles,  ese viento otoñal unido al calorcillo del sol que calienta en demasía -por algo estamos en el sur- las vemos alfombrando parques y suelos, en una profusa porfía de formas y colores.
           Desnudas sus ramas, sus copas, los árboles dan un poco pena, pero  para engalanarse, desde luego, hay que desvestirse antes. Conformémonos. Primero, porque hay arbustos y árboles más pudorosos o tozudos que se niegan a desprenderse de sus hojas; y luego porque pese a ese despliegue de elementos inclementes que de su mano va a desplegar diciembre, más pronto o más tarde, siempre será un mes entrañable, de encuentros familiares, de promesas y de ilusiones; que se hagan realidad o no, dependerá de la buena cara con que el año venidero nos acoja.           

miércoles, 30 de noviembre de 2011

LO QUE NOS ESPERA

          De un tiempo a esta parte, parece como si todos los inversores, toreros, árabes y demás fortunas, que han de emplear en algo suculento el capital que atesoran, se hubieran puesto de acuerdo para construir su proyecto inmobiliario en terrenos del Tajo. ¡La que le espera al pobre mío! Ya, ilegalmente, algunos asoman su fea cara por diversos sitios. Ahora, con papeles, (que eso de la protección oficial es un cuento chino), son varios los que se aprestan, más que amenazar, a aposentarse, en nada de días, en laderas, promontorios, valles, senderos de su suelo, donde sólo hubo paseantes o campesinos. Y tenemos un pálpito de los fuertes de que esto no ha hecho más que empezar.
          Entre tanto desvalimiento que a él le toca, una noticia nos eleva un poquitín el ánimo; aunque sólo sea porque siempre hay quien comparte con nosotros un mínimo de esperanza y de rondeña razón de que lo que hay que hacer con nuestro pasmoso espacio es regenerarlo y no hacerlo añicos. Mi aplauso para los que llevan la delegación de medio ambiente municipal,  por esa actuación que se anuncia para cubrir los molinos de las especies florales y arbóreas desaparecidas.
      

lunes, 28 de noviembre de 2011

OLVIDO IMPERDONABLE.

                                                            
          Mil perdones, señora mía. Con tantos catarros y gripes gravitando sobre nuestras testas, tanta tos y ronquera repentina trotando sobre nuestros atormentados órganos, se nos fue el santo al cielo, cuando menos debíamos, olvidando que celebrabas tu santo. En nuestro descargo, que conste, que si no ese día, muchos otros nos llegamos a pagarte una visita; siempre blandiendo el placer,  el misterio, la ilusión,  la magia nunca perdida de un primer encuentro. Y es que no hay lugar, por pequeño que sea tu ámbito material, en que tantos amigos encontremos; de tantas edades, viejos y jóvenes; ancianos y adolescentes; contemporáneos y de otras épocas; pero todos afables, sencillos, dispuestos a entregarse como nadie, a contar, si es que te place, sus vidas, sus sueños, la increíble aventura que dormita en su seno, para que nosotros, sin prisas, la desvelemos y gocemos como nadie. ¡Perdona cálida, diminuta, acogedora librería! Se nos pasó que era tu santo, el sábado 26 de noviembre, y con él, el de tus fieles, los libros, esos compañeros de toda la vida.

sábado, 26 de noviembre de 2011

HASTA SIEMPRE, ILUSTRE, ADMIRADO PACO

          La vida es terrible cuando no nos deja vivir, tanto como la muerte. La de Francisco Ruiz, nos dejó helado el corazón. Generoso lo tuvo él, como un hontanar, para los amigos, para la ciudad en que nació. Nos costará trabajo, mucho, pensar que un ventarrón de desgracias acabó con él. No, desde luego, con su memoria, la del hombre que enormemente contribuyó con sus escritos, con sus libros, con sus congresos sobre nuestra tierra, a elevar bastantes enteros la desventurada cultura local, la de nuestra historia, la de nuestra gente, la de su desvivir, la de las guerras y revoluciones emprendidas para parar el hambre. Lo mismo se desvivió él para que algo de lo que tanto sabía nos llegara, poco a poco. Mucho más nos dejó por contar. Infinidad de cosas. Quizás, puedas hacerlo en otro momento.  En alguna eternidad de rosas y risas, sin señuelos ni encrucijadas, con alígeras bicis y lisas montañas, puede que nos desveles en su integridad, escrita ahora sobre horizontes de luz y fuego, cómo fue la vida, que traías entre manos, para doctorarte, -puro papeleo ya que tu eras doctor en saberes- de ese otro rondeño, Ríos y Rosas. Hasta siempre, honrado, admirado, ilustre Paco. Ronda te llora

viernes, 25 de noviembre de 2011

CITA EN LA MADRUGADA

                                                    
          Mi naturaleza y mi despertador se dan cita, todas las noches, desde no sé cuándo, a las cuatro de la madrugada. Y no cuenta si voy a la cama con sueño o sin él, si fresco o amodorrado, si es festivo o de trabajo, si sereno o con lluvia. Un insólito enamoramiento que no deja de ser un incordio para el que lo padece.
          Y no es que se esté mal a esas horas anómalas. No hay ruidos, el calor de la sabanas es acogedor, y tal es el sosiego que se diría que el mundo, tan inquieto siempre, se ha detenido en su incansable girar para echar una cabezadita, también él. Pero así suelen ser las cosas. Habrá que buscarle una ocupación y un solaz a esas horas vacías, mientras dure ese amor, que es de lo más apasionado y con trazas de no acabar nunca.
         

miércoles, 23 de noviembre de 2011

PAN DE SALDO

          Se mueve por tan extrañas e insólitas veredas la economía actual que lo que antes valía un ojo de la cara conseguir, ahora por igual o menor dinero te lo ofrecen duplicado. Es, desde luego, el cada día más extendido dos por uno. Pensamos los que nos vienen largos los cálculos y números, que o antes la ganancia era descomunal para los vendedores o bien, éstos, no dejan de meter más ruina en sus ya agonizantes negocios. Dos ruinas, al precio de una, se podría decir.
          Hoy hemos visto, algo sorprendidos, cómo no, uno de los últimos episodios de este ciclo interminable de cine negro: el pan, bendito alimento, cuya subida fue motivo en la historia no muy lejana de revoluciones, huelgas y leyes que a él sólo le concernían, el pan nuestro de cada día, se ofrece a dos barras por una, Si a alguien que todavía pasa hambre sirve para aliviarla, sin desaviar al que vende, bienvenido sea el pan de saldo.

domingo, 20 de noviembre de 2011

UN DÍA ESPLÉNDIDO, SEGÚN SE MIRE.

                                                                                                                        
          Parece como si por el hecho de ser domingo, la naturaleza tuviera la obligación de ofrecernos lo mejor de ella y deslumbrarnos hasta el agotamiento con un día espléndido, acorde con el pequeño momento de circunstancial euforia que vivimos en esas horas. Pero ya se sabe que no siempre son coincidentes nuestro ánimo y el de los cielos.
          Hoy el tiempo se diría hosco, enfurruñado, sin embargo, creo que precisamente eso que le pedíamos a la naturaleza para el día festivo nos lo está dando a manos llenas. Hay una magna serenidad en esa lluvia que sin dañar nada humedece las calles y viviendas y que es una promesa deslumbrante de futuras cosechas, de ríos rumorosos y de rechazo de males en la tierra y en nosotros.
         Es día de votaciones, y por esa parte puede que fuera el día descorazonador; pero desalentadora es la situación del país, tanto como la del mundo económico y europeo del que dependemos. Por esa razón, a pesar de tener la gripe hecha la mandona de la casa, con un pequeño esfuerzo, hemos sido testigos de cómo nuestras papeletas se introducían en la urna.    

sábado, 19 de noviembre de 2011

MIL Y UN AÑO DE OLVIDO

                                                                 
      Mil y un año de olvido cuentan en el aciago acontecer de nuestra Serranía. Que esta mella, material y anímica, no fuera definitiva hasta dar al traste con su historia y urbanismo, se debe al carácter indeleble de su gente, más que a cualquiera otra razón que se busque.
       Que a similares borrascosos embates tuvo que hacer frente Ronda, como parte señera de ese jirón geográfico andaluz, tampoco es un secreto para nadie. Pero en este ancestral recuento de desdenes, sí que es anormal, a su vez, ese otro desinterés que nuestra ciudad ha mostrado por los pueblos serranos, cuando estos siempre correspondieron con una fidelidad admirable, animando nuestra economía y nuestras calles.
          Basta encaminar nuestros pasos, un día cualquiera, por ese suelo de fantásticos horizontes, de centenares de veredas que casi convergen con los cielos, para cerciorarnos que los rondeños nos equivocamos con no prestarle a la Serranía la atención que merece. En el pecado llevamos, desde luego, la penitencia, ya que es inmensa desgracia, privarnos de todo lo que ella nos ofrece, y peor aún que extraños vengan a hablarnos de su encanto, de su valía.    

martes, 15 de noviembre de 2011

EL ÉXTASIS DE PERDURAR

                                                                           
          Perdurar es el sueño incumplido de la humanidad. Y como no es hacedero en nosotros, tratamos con idéntica obsesión que un poco de esa eternidad se instale en nuestras obras, en nuestras cosas, inutilmente, nos tememos. Y fabricamos puentes interminables, que unen continentes, gradiosos edificios, que besan  las nubes, pinturas fantásticas, libros voluminosos, como si en su extensión radicara el secreto de una mayor longevidad; todo en persecución de ese éxtasis de imposible eternidad. 
         El autor desconocido de los versos impresos concienzudamente en la piedra, con vetas de mineral, de una de nuestras encumbradas carreteras, contemplando la ilimitada majestad del horizonte, por un momento se sintió omnímodo creador y dejó estos versos a su amada, de inalcanzable consecusión tal vez;  otro sueño perecedero para que, al menos, si no él ni su sueño, algo quedara de su paso; cuanto más tiempo más gloria, le pareció.

sábado, 12 de noviembre de 2011

UN PLUS DE MELANCOLÍA

                                                                     
          Indeciso anda hoy el tiempo, sin atreverse a elegir un seguro norte, aunque nos tememos que acabará por adentrarse por el que trae la lluvia. La barrunta ese aire templado que es agradable sentir en nuestra piel y  unas nubes, que sin ganas de transitar por donde debieran, se han empeñado en cubrir, de momento, y sólo parcialmente a las montañas cercanas.
          Hay ocasiones en que la melancolía no la estampan en el horizonte únicamente nubes, brumas y aires extraviados, sino otros objetos que, menos líricamente,  por su fealdad y despropósito, no deberían generar ninguna duda su destrucción; pero que allí siguen pese a estar abandonados, por falta de dinero o porque incumplieron la ley, hasta  que Dios quiera. Valga como muestra, esa construcción de seuda estructura clásica que se encuentran en su transitar, en el punto más alto de la carretera, los que se dirigen a la costa. Alguien, algún día, de los que tienen atribuciones para ordenar, tendrá el buen sentido para decidir que ese suelo estaría mejor como estaba antes, desnudo; sobre todo, teniendo en cuenta que abandonado o no, el edificio, aparte de estorbar es un adefesio que daña a la vista y al paisaje. 

jueves, 10 de noviembre de 2011

ATRÁS Y ADELANTE

                                                        
          Atrás y adelante, adelante y atrás; como una locomotora de vapor de las que veíamos antes, con sus vagones vacíos,  haciendo maniobras en las estaciones de nuestra niñez. Así anda el otoño que muy atrás en el tiempo se ha detenido hoy, dejándonos la sensación de que de nuevo estábamos en jornadas veraniegas, de las de final de verano cuando el sol bien que calienta, pero nunca sin sofocar ni agobiar
          Sería sorprendente que nuestra vida, como el de este otoño retozón, anduviera balanceándose atrás y adelante, en oleadas avanzando y retrocediendo. Dando marcha atrás, por ejemplo, tendríamos la oportunidad de vivir cosas que ya se fueron; rehaciéndolas o mejorándolas si no transcurrieron como deseábamos, o dejándolas estar para recrearnos en ellas si no nos fue mal.
          Pura fantasía la nuestra, que pide peras al olmo de la existencia por mor de unas horas en que un sol, impropio de estas fechas, se atasca en nuestra cabeza.
         

martes, 8 de noviembre de 2011

SUEÑOS DE AYER Y DE HOY

          Con el sol otoñal ya un poco alto, mientras sin prisas dábamos buena cuenta del habitual y mañanero desayuno de la tierra, pan blanco tostado,  jugoso de aceite de los olivos de nuestro suelo y un vaso bien grande de humeante café, se nos vino a la mente, por  momentánea asociación de ideas, una coplilla, también de la tierra, que leí hace años en el texto nostálgico de un rondeño exiliado en America tras la Guerra Civil, que la transcribía, pues no era suya, sino del acervo popular:


!Qué suerte poder tener
un cortijo con parrales,
pan, aceite, carne y lus,
medio millón de reales
Y una mujer como tú!

          Sin duda que quien la compuso, haciéndose eco de la innegable realidad de una época, se dejo llevar de esos sueños imposibles de los que tan amigos somos los humanos, pidiendo, nada menos, que una hacienda de abundantes campos, cuantiosos dineros y una mujer de hechicera belleza que, queremos imaginar que, por tener algo, era la suya y no la del dueño del cortijo.
          Pura utopia en otros tiempos; no tanto en los actuales, que arrimado a la mina de cualquier cargo político, o ayuntamiento, y con pocos escrúpulos, es cosa hecha conseguir cuanto el autor de la copla anhelaba. Lo vemos todos los días, para desesperación de los que, ahora, no andan lejos de sufrir todas esas carencias que también recoge la copla: de pan, aceite, carne y luz.

sábado, 5 de noviembre de 2011

NO UN RECUERDO CUALQUIERA

                                                     
          Hablábamos hace pocos días, de que el recuerdo de nuestros muertos más valía llevarlo dentro, donde mejor se guarda, se lleva y se conserva, sin necesidad de alardes exteriores; no obstante, hay ocasiones en que la memoria del amigo, del compañero, está tan viva y es tan permanente en nosotros, en un sector de gente que lo conocieron y estimaron, que es de buena justicia darle un homenaje, casi siempre espontáneo, en el que salga a la luz durante unos momentos, a la vez, volando juntos los sentimientos de fraternidad, de compañerismo, de ilusionada memoria que a todos nos aprisiona.
          El amigo desaparecido se llamaba Juan González, de profesión ferroviario; una persona leal a sus principios, a su familia, a sus amigos. El homenaje se celebra en Santo Domingo, con asistencia de personas de muy diversos lugares. El acto resulta verdaderamente emocionante, ejemplar. Un número grande se prestan a recordarlo, contando episodios de su andadura por este mundo,  con composiciones, con desgarrados cantos, con recitales de pianos y guitarras, como mejor saben que, más que cualquier metáfora, nos aclaran que, en cierto modo, sigue entre nosotros.

jueves, 3 de noviembre de 2011

NUESTRO PERDIDO REINO

                                                               
          Noviembre está por la labor de recordarnos que este otoño, como la mayoría de los que hemos conocido, guarda en su repleta alacena más muestrario que el que exhibía hasta ahora, de brisas calmosas y cielos impolutos. Tal vez para no darnos el susto de improviso, que son los temibles, sus furias las ha comenzado a desencadenar con las sombras de la noche, que fue tumultosa, de agua, viento y ruidos de persianas y postigos. 
           Asimismo igual de desasosegados fueron nuestros sueños, transitando por extraños parajes, conviviendo en segundos fugaces con seres que parecían de los nuestros, pero que luego no lo eran; bordeando precipicios en los que creíamos condenados a caer; a veces huyendo,  a veces riendo, a veces sin lágrimas llorando. ¡Cosas de los sueños y de las complejidades de una mente en pretendido reposo!
          Tan abrigados y calentitos estuvimos, después, cobijado con las primeras mantas de la estación en nuestro lecho, cuando sueños y tempestades se calmaron, ya con visos de amanecer, que nos vino a la memoria otros tiempos parecidos de la infancia, cuando llegada la hora de ir a la escuela, pedíamos a nuestra madre, sin hablar, con cara de circunstancias, que, visto la furia de los cielos,  se apiadara de nosotros y nos dejara ese día sin enseñanza ni maestros, gozando de nuestro reino de níveas sábanas e indecibles dulzores hogareños. 

martes, 1 de noviembre de 2011

SE NOS VINO ENCIMA NOVIEMBRE

    
          Nos sorprende este recién nacido noviembre con una  entrada de ensueño, de una placidez tal y de unos cielos y clima tan acogedores, que lo que se apetece es brincar por los campos y respirar todo lo que una risueña naturaleza a puesto esta mañana a nuestro alcance.
          Por unos predios más urbanos y cercanos, sin embargo, hemos paseado, pero disfrutando igualmente del día, festividad, por cierto, de todos los Santos, y víspera del de los Difuntos. A propósito de éstos, en nuestra trasitada calle mayor, por la parte alta, la que dio cobijo, no hace tanto, a posadas, arrieros y contrabandistas, conviven en extraña armonía, la vida y la muerte; o símbolos claros, al menos de ambas: un bar-restaurante y una pequeña fábrica artesanal de lápidas para difuntos; el bullicio y trajín de una de las necesidades más imperiosas del hombre: la comida, y mármoreas inscripciónes con, posiblemente,  los últimos recuerdos impresos de los que ya se fueron para siempre. Un lugar, no obstante, poco apropiado para supersticiosos, o para los que estando llenos de vida no quieren pensar en lo que a todos, más tarde o temprano, nos espera.  

viernes, 28 de octubre de 2011

HUELE A OTOÑO Y A FLORES.

          Huele otoño, y ya era hora, verbigracia: a calles mojadas, a montañas lavadas, a soles que juegan al escondite con nubes que pasean, a aire límpido, tornadizo a veces y jugoso, que con placer se respira.
          Se diría que es primavera, pero no por eso, aunque hay similitudes innegables en la atmósfera, sino por las flores que por doquier  tienen su imprevisto asiento no en la tierra, sino en el mármol y losetas de las calles principales. Y es que un año más, la antañona costumbre de llevar flores a nuestros muertos, o a la nada que queda de ellos, se niega a desaparecer.
          Hay verdadero hormigueo de gentes en los camposantos, aseando tumbas, dando brillo a las lápidas, enjalbegándolas, como si lo que no se hizo en vida por ellos, cuando se tuvo inmejorable ocasión, se quisiera compensar ahora. Otros, han llegado a la mejor de las soluciones: guardar un rinconcito en su corazón en el que día a día van depositando las inmarchitables flores del recuerdo. Nada mejor, nos parece si es que en vida fuimos buenos hijos, buenos esposos, buenos amigos.    

martes, 25 de octubre de 2011

LOA SIN PRETENSIONES A UN OTOÑO REMOLÓN

         Lleno de prevenciones por su demorada llegada, envuelto en turbiones y desmenuzando vientos, aguando la tierra, y lo que no lo era, hizo su aparición ayer el otoño, dando un mentís a los que lo dábamos ya por fenecido.
          ¡Bien hallado sea! Porque nos trae la diversidad en los árboles, coloreando o no de irisados matices sus hojas; en los campos, sedientos de lluvias, de fecundas sementeras y de soles benignos, gratamente acariciadores; en los cielos, tornando monótonas y hieráticas superficies celestes en un ingente mosaico de cambiantes perfiles en el que todo asombra: luces, nubes y sonoras voces de aguaceros y tormentas; y en nosotros, pobres mortales que, con calma y paciencia infinita, nos prepara día a día, hora a hora,  para otra venidera estación, la más cruda y severa;  la que en sus férreos brazos transporta el inflexible invierno.

domingo, 23 de octubre de 2011

DE SABIOS Y ARTISTAS QUE NOS LLEGAN AL ALMA

                                                                  
          Se celebra un homenaje a Ramón Corrales, al que por su condición de lo que fue en vida, bueno, sabio y emprendedor, habría que darle cada día uno. Hoy, para ello, nada mejor que nos envuelva la música que tanto amó y propagó.
          Nos encaminamos a Santo Domingo con la sombras ya de una noche espléndida reinando. Nos gusta el antiguo convento, que construyeron los monjes al borde de un precipicio para ayuda de su vida contemplativa con horizontes grandiosos si se miraba arriba; con cavernas y rocas infernales, todo un símbolo, si miraban abajo. Imponente severidad en cualquier caso la del edificio.
          Hasta su iglesia, vieja como los siglos, se cuelan sosegados los rumores de la noche y del abismo en calmosa mescolanza. El protagonismo, aparte del cumplido al homenajeado, es para José Luis Nieto, que estudió en el conservatorio que lleva el nombre de Ramón y que ha querido esta noche darle, con su presencia, un grado más de esplendor, de arte, con modestia y conocimiento de lo que son los valores y de lo que a cada persona se le debe. Y, desde luego, para llevar a cabo su loable empeño,  se supera a sí mismo. Se transforma, arranca notas imposible a un piano que no tiene más dueño que unas manos, las suyas, de virtuoso, y un vigor, un entusiasmo, que le hacen no parar un instante, recorriendo ensimismado las teclas, ya en un extremo, ya en otro, para que, por ejemplo,  esa tempestad que creara Beethoven, suene a nuestro lado con todo su fragor, su ímpetu y sonoridad; para que el mar embravecido,  vientos y borrascas, que no son sino melodías de ensueño, se nos metan muy dentro, nos lleguen al alma y nos transformen también a nosotros. Muy al final, cuando otras sonatas y preludios han completado el embrujo del recital, nos queda rondando la idea de una noche en que el desaparecido profesor, el alumno privilegiado y el público asistente, numeroso,  se pusieron de acuerdo para rendir un homenaje de los que no se olvidan.  

viernes, 21 de octubre de 2011

LO QUE DEJAN TRAS DE SÍ LOS TERRORISTAS

          El bar donde desayunamos, como queda muy próximo a su cuartel, suele ser frecuentado por miembros de la guardia civil. Al igual que todos los días, hoy se veía a gran número de ellos y la habitual rutina de mesas reunidas para acogerlos en grupos con cafés humeantes a su lado. Más que charlar de sus cosas esta mañana, sin embargo, miraban con atención al televisor,con algo de incredulidad y a lo que se repetía,  a pesar de ser noticia de ayer tarde: ETA dejaban las armas.
          Más que en ellos, al fin libre de esa pesadilla, pensé en nuestro amigo, en el militar de la esquina, al que los terroristas, de un tiro en la nuca, mataron hace unos veinte años, a un hijo, teniente del ejército, un joven que amaba los deportes, el paracaidismo, la lectura y la familia. La madre está enclaustrada en casa desde entonces, negándose a salir. ¿Qué pensará ella y su marido sabiendo que, más tarde o más temprano, los asesinos de su hijo y de las demás víctimas no tardarán en estar en la calle, vivos?

miércoles, 19 de octubre de 2011

CADA VEZ MÁS ANIMAL

                                                                  
          Este desconocido agosto, ya decíamos que no para de hacernos rabiar, escondiendo sus cartas tradicionales y mostrándonos otras que le son extrañas: cielos abiertos, soles perennes y ausencia de cualquier perturbación atmosférica. Tanto es así que hasta habría que alejarse de la población, buscando un apretado bosque para lograr ver alguna superficie cubierta con el dorado de las hojas volanderas de otras veces. Las flores, en cambio, lucen como nunca en los jardines, ajenas a cualquier fecha, tan ufanas y sin signos de marchitarse.
          Cada vez nos queda menos dudas de que algo está mudando las cosas que nos rodean. Nos enteramos hoy,  que un veterinario le ha diagnosticado al can de unos familiares, fuerte, de los que guardaban rebaños y ahora duermen en la casa, una hernia de hiato y problemas de próstata. Nada más y nada menos que idénticos males que los que uno padece. Ya que no es posible hablar de leyes de sangre o de  herencia, habrá que pensar eso: que se mire a través o al derecho, algo está transformando el acontecer de los días, de los reinos, en el que el hombre, para no perder la costumbre, se esmera por ser cada vez más animal que cualquier otro.


domingo, 16 de octubre de 2011

SE VEÍA VENIR.

          Se veía venir. No había que ser muy perspicaz. Con toda la prosopopeya que era de prever se ha puesto en escena el primer acto oficial del faraónico proyecto.
         Desde ya hace varios años, al menos tres o cuatro, venían rondando noticias lanzadas, como el que no quiere la cosa, pero con toda la intención, a ver qué tal caían; sin alarmar, no muy claras, no muy concretas; que hablaban de la posibilidad de construir un hotel o algo así en El Castillo; luego, más tarde, como si se tratara de otra cosa se habló confusamente, como se pretendía, usando eufemismos, de "Un centro de interpretación de visitantes". ¿Qué puñetas quiere decir eso? ¿Que los forasteros que nos visiten se han de poner a hacer teatro? ¿O quizás a cantar o bailar danzas nacionales? ¿Que se construye para ahorrarle andar al turista? ¿Quién ha visto un turista que no quiera andar?
          La mísera realidad es que tras todo ese despliegue de bambalinas y palabreo, se escondía un proyecto más, de los muchos que muy últimamente están mordiendo de una forma u otra a nuestro entorno más querido, a nuestra cornisa del Tajo. Bueno no uno más, éste pretende arrasar con todo lo que encuentre a su paso.
          El envoltorio, como en otras ocasiones, es de lo más seductor: poco impacto visual, no sé cuantos puestos de trabajos, cuántos hoteles, cuántos ascensores meteóricos, cuántas zonas urbanizadas, ganadas al Tajo, cuánto bien para el pueblo, para encubrir el estropicio. Al final, los puestos laborales serán los mínimos y estarán en la calle al cabo de unos días, unas semanas y el benificio un desastre; pero el mordisco habrá prendido con fuerza y su huella ahí quedará, para provecho de contadas personas y mal de la mayoría.
           Con toda la humildad del mundo, rogaríamos a  los que gobiernan nuestro municipio, que se olvidaran de quién o quienes andan tras el desaguisado, por muy famosos que sean sus promotores y pensaran, antes de decidir, que son administradores, temporales y no dueños de los bienes de la comunidad. Otra cosa, seguro que les pasaría factura. Antecedentes ya hay.

jueves, 13 de octubre de 2011

CANDADOS PARA EL AMOR

                                                                  
          En el ingente escenario del mundo, nada se ha  representado más ni con más profusión desde el comienzo de la humanidad que la obra del amor. Una pieza con diferentes actos y final incierto, que no siempre acaba en sonrisa, pero en la que todos hemos sido protagonistas directa o indirectamente alguna vez.
          En este instante en que escribimos, no sería posible contar en millones de horizontes, de rincones de esa tierra que nos cobija, las cientos de miles de forma que ese motor que mueve a nuestro planeta, el amor, se vale para expresarse. Una de las más novedosas, si es que hay algo nuevo en ese ceremonial tan viejo como el mismo mundo, es la de los candados. Nos cabe la duda de si lo que pretenden los enamorados es firmar un pacto de unión eterna, como el que simboliza ese objeto prendiéndose férreamente, con intención de durar, a la reja del balcón; o bien que nadie, salvo ellos, penetre en un terreno vedado para todos los demás, salvo para ellos.
          Por nuestra parte, más pesimistas, no sé si los que colocaron los  de la foto se habrán dado cuenta de otro simbolismo: el que representa el abismo cercano, por el que algún día podrían precipitarse  sus sueños y promesas, que creían eternas si, como en tantos casos,  se quedaran a la postre en nada.

  

martes, 11 de octubre de 2011

BUZONES PARA EL RECUERDO


         Como el antiguo andaba algo desvencijado y vetusto, hemos comprado un buzón que da gusto verlo. A menos que se estuviera sobre aviso, por el antiguo, cuando llovía, el agua se deslizaba con toda comodidad por sus cavernosas entrañas, sin consideración ninguna con lo que dentro encharcaba.
         Con ansiedad, inicialmente; con intensidad, después; por pura inercia más tarde, durante días, hemos esperado largamente su estreno: si a su fondo sombrío lo avivaba, como antaño al anterior, el blancor  rectangular de una carta, alegrando su superficie y dándole sentido a su puesta en escena.
         Hace ya otros tantos días que hemos dejado de mirar dentro; sí, desde luego, en el virtual que nos trae, casi cada par de minutos, las ondas electrónicas. Éste en pocas ocasiones falla; aunque gran parte de él nos deje insensible y nos importe menos que un bledo. Una pena, pero en tema de correspondencia el mundo anda, como casi todo, por otros derroteros, más prácticos, menos sensibleros.
           Un consejo de amigo: si como en nuestro caso, su buzón se cae de puro viejo, medítelo bien antes de sustituirlo y jubilarlo; para lo que sirve, seguro que con senecta honradez cumple; sin ningún gasto adicional, además, que no está el horno para bollos, ni siquiera de los más baratos.

         

domingo, 9 de octubre de 2011

LOS CIELOS NOS DEBEN UNA.

                                                                          
          Que un otoño tardón se vista de veranillo y hasta ose encogernos con un calor que apabulla, no es obstáculo para que un algo de la melancolía que destila la estación, sea cual sea su actividad actual, como si todo siguiera su curso habitual, se nos meta dentro para amargarnos un poco la existencia, sin que nada en particular de importancia nos suceda. Cosas del espíritu, tan inextricable como otras que nos brinda el Universo.
          Para sacudirnos de esa angustia sin causa, pequeña, pero latente, nos ilusionamos ayer con esa lluvia de meteoros, rampando a su aire, por el cielo nocturno, que nos prometían a voces los medios de comunicación. Algo tan poético y raro, si no lo fuera ya el Universo entero, como un polvo de estrellas navegando luminoso en una estelar herencia millonaria en el tiempo; desechos esplendorosos de un firmamento que jugaba a a otros equilibrios que los cotidianos; partículas desprendidas de colas de cometas embobándonos con velocidades innombrables.
          Todo quedó, para desgracia nuestra, en un guiso mal aderezado para alimentar  esa morriña. O nuestra perspectiva no era la correcta, o a nuestra vista le faltó el punto de agudeza imprescindible o,  de imaginación, para contemplar un mínimo de ese portento de ayer. Sólo una luna, hermosa, eso sí, redonda, aunque solitaria, costosa de retratar con nuestros medios, vimos en ese cielo que tanto espectáculo prometía. 

viernes, 7 de octubre de 2011

MARCHAS QUE SON CLAMORES

                                                                         
          Hay marchas que son clamores. Clamores que salen del alma en protesta de proyectos que  llenan de desánimos, a nosotros y a la gran mayoría de los que vivimos por estas benditas tierras. Abnegada marcha la que han organizado diferentes colectivos el domingo próximo día 9, a las 10,30, desde la plaza España, en el mismo rocoso corazón del espacio que se pretende mancillar, el Tajo, hasta la Casa Rúa, donde a poco tardar, salvo milagros que pocas veces suceden,  veremos llegar, grúas, obreros y camiones, mandando al contenedor de basura más cercano, la eterna e inmaculada virginidad de un entorno privilegiado con todo lo que arrastra. 
          Es la única queja que nos queda sin molestar a nadie; ni a una justicia que no se entiende dé carta blanca a edificaciones sin sentido, en un espacio presuntamente protegido, (a no ser que, como desde hace siglos,  le importe un pimiento lo que se haga por unas tierras de ignorantes), ni a un Ayuntamiento que tiene una oportunidad inmejorable para convertirse en héroe de la historia, y clamar también él aquí y allá, en el mismo infierno si hace falta, para detener un desafuero de proporciones nefastas para Ronda y para los que nos deleitamos con horizontes incomparables y con un equilibrio ecológico que va a saltar hecho añicos, sin remedio, diríamos, vistos los intereses económicos que siempre andan en juego.

ESE TESORO QUE SIN REMEDIO SE NOS ESCAPA

                                                                
          A nuestro pequeño tesoro familiar, aquel que con su brillo áureo conmemoraba hitos familiares, bodas bautizos, nacimientos o compromisos matrimoniales, algunos, puede, que heredados de nuestros antepasados, medallas, pendientes, anillos, collares o pulseras, se le está acabando el tiempo de permanecer en nuestro poder, por muchos años que llevara haciéndonos compañía. Todo cabía en una mano o en el redondo interior de un joyero de dimensiones reducidas, su morada de siempre; pero era motivo de orgullo doméstico y ante nuestros hijos y familiares cercanos alardeábamos de él en ocasiones, como si se tratara del que guarda el Vaticano: "es de oro puro", decíamos mostrando una de esas mínimas prendas.   
          Y es que a nuestro querido oro familiar le han salido un sin fín de pretendientes, y con sonado éxito por lo que comprobamos, ya que cuando vemos cerrar comercios sin parar, un día sí y otro también, con idéntica rapidez se inauguran una de esas tiendas cuyo negocio es comprar joyas en las que el  componente es el preciado metal. Que alivien situaciones apuradas de economías domésticas en peligro, no hay que dudarlo. Tampoco, sin embargo, que muchos recuerdos entrañables, con inscripciones de amor, de madre a hijo, de hijo a madre, de padrinos, abuelos, de novias, se están fundiendo en el fuego devorador de la necesidad, buscando otras formas,  a la par que el mismo metal.

miércoles, 5 de octubre de 2011

AGUAS MEDICINALES

                                                              
          Se comenta con toda razón  que para el turismo de lujo, es decir, el que practican los  dueños de grandes fortunas, la crisis es inexistente y que, incluso, estos tiempos desvastadores para la economía del común de los mortales, no son sino ríos de caudalosas aguas en el que pescan más que lo que ya poseen. Es un hecho, además, y de los más comprobados, que en estos movimientos de dinero son, desde que el mundo es mundo, las clases más débiles de la pirámide social las perdedoras; también en los rebotes.
         En Carratraca, que durante siglos tuvo gran nombradía por sus aguas medicinales, aliviando dolencias que atenazaban a habitantes de nuestra región, el balneario es hoy un lugar prohibitivo para el pueblo: un hotel de lujo, de cinco estrellas, de posesión extranjera, con precios sólo al alcance de los opulentos, acaparando el manejo de aquél, ha acabado con una tradición y , quizas, con una fuente más segura de dinero que la que ahora recibe, ya que no eran pocos los que, aunque de economía modesta, ocupaban sus pensiones y alquilaban viviendas cuando acudían a tomar los saludables baños, que ahora cuestan lo que no está escrito. 

           

lunes, 3 de octubre de 2011

UN MUNDO QUE, PARA MAL, NOS ABANDONA.

          Si las aves de nuestros campos y cielos nunca hubieran poblado la tierra, habría que crearlas que soñarlas, que adorarlas un poco, en persecución de acariciar y entender, aunque sólo sea mínimamente, ese mundo lleno de ensoñaciones, de cualidades irrealizables para los humanos; pero para salvaje y cruel, ya es sabido, pese a todo, el hombre, que alienta y estimula el  proceso inverso:  el que tiene como fin su desaparición en un suelo al que llegaron mucho antes que él.
          Sin necesidad de salir al campo, uno recuerda, no hace tanto, un Tajo hendido por aves de todo tipo, posadas en las rocas, oscureciéndolas, ornándolas, esgrimiendo su derecho a cruzarlo a su arbitrio y señorío. Espectáculo sin precedentes, por otra parte. el que se nos ofrecía cuando iniciaban el vuelo, viendo sus acrobacias y sus estridentes gritos, sintiéndose no sólo moradoras, sino monarcas de un espacio único. Eran una de las voces de nuestro abismo. Desparecieron primero las de ellas, luego la de los campesinos de las huertas, de tal forma que hoy el Tajo es un espacio sublime, pero falto de sonidos armoniosos, si quitamos el del río empequeñecido asimismo por causas no naturales.
          Nos alegra que para un grupo, escaso pero envidiables, de personas, (todos sabemos cuáles), las aves, el campo, el río, las montañas o los caminos, (o las denuncia a la justicia en defensa de ese patrimonio común)), sigan siendo para ellos un bien que hay que proteger a toda costa; porque el mundo, cuando falten, estará abocado a su fin, o será tan inhóspito que dudas generará el habitarlo, y es algo de lo que lleva tiempo alertando.
          Allí estaban ayer, y no hay que dar nombres que todos sabemos, en nuestra Alameda, celebrando el Día Mundial de las Aves, algo que no necesitan hacer, ya que es lo que desde años, día a día, hora a hora, minuto a minuto, vienen realizando. Nuestra admiración y nuestro aplauso sin medida para ellos, que no pretenden halagos ni dineros y que se dejan la vida en un empeño que quiera Dios no sea inútil.    

domingo, 2 de octubre de 2011

TAN CALLANDO

          Tan callando, como decía el poeta, se nos escurre el tiempo. Tan sin darnos cuenta que, para compensar esa alocada carrera sin vuelta atrás, bien haríamos ya que no es posible detenerlo, ni interrumpirlo, encauzar nuestras energías mientras  las tengamos en ensanchar cada instante en la única forma a nuestro alcance: llenándolo de ilusiones, de proyectos de idas y venidas, como si la vida fuera a durar siempre.
         En ese maratón en que se empeña el tiempo y en el que todos vamos quedando atrás, murió sin grandes alborotos septiembre y se nos vino encima su hermano menor, octubre, el que nos dará la mano y medirá nuestros pasos sinsabores y alegrías durante unas semanas; que prevalezcan las últimas es nuestro deseo para todos, amigos y conocidos, al menos hasta que acabe el mes, que para el siguiente ya pediremos...

jueves, 29 de septiembre de 2011

MODERNOS MOLINOS DE VIENTO

                                                                                                                         
         Basta recorrer nuestra región para cerciorarse de que el paisaje ahora, el más encumbrado y altanero está cambiando a pasos firmes; posiblemente, si es que el beneficio es tan grande como se dice, en favor de una energía más barata, menos destructora del medio ambiente y de un trabajo estable para un número determinado de persona, ahora que tanto escasea.
          Prescindiendo de esas virtudes que se le atribuyen a las aspas gigantescas, enloquecidas en un torbellino de vueltas al más mínimo resquicio de viento, esos modernos molinos se han comido en la mayoría de los casos el esplendor virginal de numerosos escenarios montañosos, mucho más cuando éstos se hallan en las inmediaciones de los pueblos. 

martes, 27 de septiembre de 2011

UN TESORO DE CUENTOS DE HADA

                                                                   
         Hay ciudades que parecen construida por dioses. Ronda es una de ellas, ensimismada entre un laberinto de cumbres, bordeada por precipicios de cuentos de hada, bañadas con todas las doradas luces y colores de una naturaleza indescriptible. Mientras que estuvo aislada por esa misma montaraz coraza, el olvido que nacía y moría en la dificultad de sus caminos ayudó a una conservación que pareció no acabar nunca; lo que no fue óbice que, desde siglos, los que llegaban a ella la tuvieran en consideración de población mítica: "Ronda no hay más que una", decían los viajeros románticos.
          A nadie escapaba, de los que vivíamos aquí que, desde hace unos años, no muchos, a ese tesoro querían llegar otro tipo de individuos; y no para acrecentarlo o protegerlo, sino para hacerlo añicos y edificar a su costa una hacienda propia:  una banda de vividores  de los que proliferaban en la cercana Marbella. Triste es que se valieran de la corrupción de ediles del ayuntamiento de Ronda para sacar sus proyectos y más todavía que hoy el nombre de nuestra ciudad, no para hablar de su magia y de sus encantos, sea noticia que ocupa espacio privilegiado en todas las emisoras, periódicos y medios de comunicación españoles. Que la justicia actúe contra los que la han violado es sólo lo que pedimos, y no que tanto alboroto se disuelva en una nube de humo, como si nada hubiera pasado.

sábado, 24 de septiembre de 2011

LO QUE NOS DEJÓ AYER EL UNIVERSO.

                                                                
          Hemisferio, ecuador, polos, solsticios y equinoccios; es loable, aunque vano, el esfuerzo audaz del hombre intentando poner medidas donde no las hay; ni números para fijar edades a un universo al que es inútil entender en toda su inmensidad y grandeza. Ayer, como desde no se  sabe cuándo,  nos mostró una más de sus perfecciones y magias: la del equinoccio de esta estación en la que ya estamos, con un rasero tan similar  para dividir y equiparar la cantidad de luces y de sombras que nos llegan, que se entiende que nuestros antepasados con sus piedras descomunales y herramientas rudimentarias se dejaran la vida para conmemorar ese momento, ese mágico instante sin fisuras entre la noche y el día.
          Uno, tan iluso, se pregunta, si tendremos ocasión, si el tiempo llegara a convertirse en eternidad para nosotros, de ver todo este prodigio desde otro espacio, teniendo cerca a planetas y galaxias.  

jueves, 22 de septiembre de 2011

EL OTOÑO Y SANTA TECLA

                                                                         
          Para los que nos quejábamos del calor, que nos pesaba ya a algunos como una losa, no pueden ser más que  bienvenidas esas nubes incipientes oblongas y desmañadas,  pocas, pero tenaces, a las que hay que ver en su intento de tapar aunque sólo sea por unos instantes al astro rey, dueño de los cielos durante un inacabable verano.
          Y es que mañana es otoño, y por lo que parece, por esas brisas que se han vestido por fin de un cariz casi invernal, casi primaveral, diríamos que, por una vez, calendario y estación se han puesto de acuerdo para coincidir y no ir cada uno por su lado. En el santoral, mañana nos protege Santa Tecla; no sé si con un poquito de sarcasmo, ya que todos andamos, con estos tiempos tan complicados, pensando cuál es la tecla que vamos a tocar un día y otro, para no despeñarnos en el vacío más estremecedor.  Buena entrada del otoño a todos, dentro de lo que cabe, desde luego. 

domingo, 18 de septiembre de 2011

NO UN ÁRBOL CUALQUIERA

                                                                    
          Siempre son los domingos, aprisionados entre el cierre y apertura de la semana, según se mire, un día propicio para meditar y recomponer fatigas del cuerpo, al que el reposo le llega como agua bendita; pero, igualmente, momento ideal para echar un vistazo a mil cosas de las que nos rodean: a los cielos, a nuestros sueños, a nuestras fobias, a lo que pudimos hacer bien e hicimos mal, a las calles y plazas silenciosas, o a los árboles, ya con los primeros dorados destellos en sus hojas, las mismas que no van a tardar mucho en alfombrar suelos por doquier.
          Aunque hablando de árboles, cómo no recordar en estas fechas a uno en concreto. Un espectáculo los bosques de castaños de nuestras tierras en estas fechas, acaparando en su seno tanta belleza que se piensa que su misión  no sería más que la de hermosear  laderas y hondones para recreo de la humana vista. Si a eso le añadimos que es el sustento esencial de varios pueblos de la Serranía, no queda sino ante tantas virtudes rendirle pleitesía y pedir que por muchos años sigan siendo parte visible y familiar de nuestro horizonte, por todo lo que ello significa.  

miércoles, 14 de septiembre de 2011

UN VERANO PERTINAZ

                                                                           
          A nuestro verano, de inusuales calores, parece importarle un bledo el calendario y el hecho innegable de que, según aquél, su reinado por este año debería  acercarse a su fin. La verdad, es que nadie lo diría viendo los rayos de sol rompiendo con tórrida fuerza sobre la tierra, cada vez más sedienta y reseca,  y los cielos hechos los desentendidos, ignorando que a su inabarcable superficie no le vendría mal, como mudanza, un horizonte de plomizas nubes, de las que almacenan aguas y turbiones en su blando seno.
          Las calles son otra cosa por estas fechas: menos forasteros, más calma en el tráfico de gente y vehículos, menos bullicio y, desde luego, huida de vendedores y músicos vagabundos. Entre éstos, para el recuerdo, me quedo con el de vestimenta negra de exótico sombrero y procedencia, melancólica trompeta,  mínima casa a cuestas y un castellano imposible. Instalado en los paseos que bordean la Alameda, con notas de añejas épocas, buscaba sin prisa alguna, no sé si espantar su morriña, la sombra amiga de los frondosos árboles o ganar unas monedas.  

lunes, 12 de septiembre de 2011

APOSTILLAS A UN ARTÍCULO

          Publicó el diario "Málaga Hoy", en el día de ayer, domingo, en dos páginas,un excelente artículo de Pedro Ingelmon, referido a la proliferación del cultivo de viñedos con  destino a la fabricación de vino ocurrida en los últimos veinte años en Ronda. Más que nada, se detiene en dos de los foráneos que, según él, más han contribuido al éxito del vino tinto que sale de sus campos y a que el nombre de nuestra ciudad resuene en este mundo vitivinícola más allá de las fronteras hispanas; en concreto en Federico Schatz, alemán, y Juan Manuel Vetes, abulense, y en sus triunfos, merecidos, desde luego.
          Echamos en falta, aunque sólo sea de pasada otros nombres de rondeños, también con medallas en certámenes internacionales, de parecidos méritos en la fabricación de vinos y, como ellos, con  toda una vida dedicada ese comercio y pasión.
          También un error de bulto en sus apreciaciones: el cultivo del viñedo en Ronda y Serranía en tan antiguo como el de las mismas ciudades, y si Rilque no hace mención de ninguno en sus paseos por Ronda es porque la enfermedad de la filoxera causó estrago en ellos en la segunda mitad del XIX, siendo Málaga, por cierto el origen de la enfermedad.
          Si acudimos a testimonios tan fiables y numerosos como el de los viajeros, románticos o no, de otros siglos, comprobaremos que los viñedos eran abundantes y pródigos por estas tierras, tanto que tapaban los caminos hasta impedir el paso de los mulos de los arrieros y llenaban laderas y cumbres de las colinas.
         



sábado, 10 de septiembre de 2011

DE TERRAZAS ENCUMBRADAS HABLAMOS.

                                                       
          Es fe que en una ciudad tan llana  cual es Cádiz,  como la palma de la mano, las encumbradas terrazas de sus casas más señoriales se construyeron para que sus dueños, mercaderes de altos vuelos,  quedaran tranquilos viendo, sin necesidad de ir al puerto, aproximarse a sus barcos que volvían de América sin daño, con  todas las riquezas que proporcionaba el Nuevo Mundo.
          En Ronda, la edificación de terrazas tuvo fines menos materiales y más de huir un poco de honduras y abismos cercanos, o de contemplación serena, sin ningún obstáculos, de azules sierras y de moles caprichosas que rodean un horizonte grandioso.
          Desde la terraza de una antigua casa de un amigo de años, lo que es decir verdadero, que para vivir en la más estricta pobreza la entregó a la orden en la que profesó; una casa de umbríos salones y soleados patios, de puertas en las que la madera se hace monumento y en las que se detiene el tiempo, contemplamos a una Ronda inusual, superando oquedades y aglomerando nitidez y blancura de barrios cercanos como el de Padre Jesús. 
         Otra cosa llama la atención por insólita: el desafío de dos torres pertenecientes a razas tan enfrentadas un día como la mora y la cristiana. La del Minarete y la de la Santa María, símbolos de dos religiones dominantes en dos épocas,  son también, a su manera, signos de una lección que deberíamos aprender los humanos,: la de un distinto lenguaje y una misma y pacífica convivencia.

jueves, 8 de septiembre de 2011

LIBROS Y PRENDAS ÍNTIMAS

                                                                 
         Anda el mundo tan convulsionado por la falta de dineros y por la inmovilidad del mercado, sumido en una apatía que parece no tener fin, que cualquier innovación es permitida si con ella se lleva a buen puerto la premisa esencial de la transacción comercial, que no es otra sino la de vender o comprar, si se quiere.
         Afinar el ingenio para no naufragar en aguas del fracaso es algo que hoy no sorprende, porque sobrevivir es lo que importa. No obstante, todavía hay lugar para admirarse de los medios de que se valen algunos para sacar su negocio a flote.
        Lo cierto es que nunca antes habíamos visto esta combinación explosiva  de venta de bragas y libros unidos. No tan extraña tampoco, creo, si consideramos que la mujer es actualmente mucho mejor lectora y compradora de libros que el hombre. Dado lo cual, menos productivo resultaría con estos presupuestos la venta conjunta de calzoncillos y libros... si es que alguien quiere darle un giro a la oferta.  

martes, 6 de septiembre de 2011

EL MAR Y LOS DE TIERRA ADENTRO.

                                                                  
           A los de tierra adentro, el mar nos impone lo que no está escrito; en realidad, en proporción inversa a como nos predisponen las colinas y alturas a superarlas y no temerlas. Cierto, que el lugar de nacimiento nos condiciona también es este aspecto de fobias y avenencias que al alma nos llegan, bien para ensancharla o ya para constreñirla.
          Por todo eso, a los que nacimos y vivimos en tierras montaraces desde siempre, las aguas de los mares nos resultan más insondables, profundas y voraces que para cualquier otra persona. Un simple remojón nos cuesta un mundo, mirando con un punto de admiración a los que lejos de sentirse invadidos por estos  enfermizos temores, gozan del descanso que proporciona sumergirse en esas ondas que van y vienen rumorosas, nadando como peces y disfrutando como niños que no entienden de lugares de nacimiento, ni de propuestas filosóficas tan pobres como la nuestra de ahora.