miércoles, 13 de mayo de 2015

SINGULAR OLIMPIADA SERRANA


     A los que nos intimidan las masas, no dejaban de darnos un poco de temor, el fin de semana último, todo ese enjambre de ellas y ajetreo por nuestras calles más céntricas de miles de personas comidas por un entusiasmo desbordado, que les impulsaba a recorrerlas  en bicicleta o simplemente con ayuda de sus piernas, con una pasión digna del mayor encomio. Y es que el empeño, la aventura, tenía algo de descomunal, de heroica: 101 kilómetros; ese uno, para que quedara bien patente que eran no menos de un centenar los que, sólo en un término de 24 horas,


salvarían gran parte de las más de siete mil personas; modernos atletas de esta singular olimpiada serrana; componentes de unas masas que, pese a lo dicho antes, sólo no daban miedo, sino que transmitían juventud y sana alegría a los que ya no tanto, ni de una ni de otra, nos queda.

No hay comentarios:

Publicar un comentario