jueves, 10 de noviembre de 2016

         PREMATURO Y HELADO ALIENTO


     Como una virgen de las antiguas, pudorosa y apocada, se muestra la estación, por más que acometa ya la senda de los dos meses de gobierno. Harto tiempo el cumplido, para que fuera ya su desnudez una realidad y no un mero pregón que nunca acaba. Reacia hállase, sin embargo, a desprenderse de sus densas prendas de frondas y tupideces. A falta de un eficaz tundidor, el prematuro y helado aliento que se ha colado de rondón desde hace pocos días, en nada contribuye a darle un buen rapado a los árboles. Y sería una pena, después de todo, que se decidiera ahora que en sus ramas hormiguean mil colores, mil fuegos de una hoguera que se niega a ser ceniza; a que la palidez sedosa de esos gualdas y de esos rosas enmudezcan, arrastrados sin remisión por los suelos, ateridos y yertos. Ni siquiera la naturaleza, dueña de una resurrección temporal que a nosotros se nos niega, desea desprenderse del armiño de sus años, envejecer.


martes, 8 de noviembre de 2016

SE DESMELENA EL OTOÑO

      Se desmelena el otoño con imprevisibles cabriolas, en un desperezo, no fallido del todo, por asentar sus reales. Rezuman abundancia sus alforjas, tan repletas y pródigas que jamás se ven vacías. Envió  su cálido aliento de otros días a secretos confines y como manadas de lobos hambrientos, llegaron sin avisar del adusto norte, cuchillos de acero toledano, a amargarnos nuestra preciada primavera, de las que unos se quejaban y otros gozábamos. A los armarios, largamente ignorados acudimos para oponer alguna resistencia a tan gélida afrenta del tiempo. Lo bueno es que aún el sol luce como meridional pócima, y despropósito de necios es seguir la senda de la sombra, por donde es invierno ya, y no la de la solana, donde es casi primavera.
       Más desigual y desesperanzada es la lid en el hogar, con la incertidumbre de si encender o no ingenios que dan calor, pero que despanzurran sonoramente nuestros ahorros. Acudir al socorrido brasero, no al  entrañable y laborioso de cisco de antaño, que eso son ya antiguallas que solo a las pobres gentes, las que todavía mueren atufadas por no tener otra cosa, sirven, sino al pulcro, mas también oneroso de estos modernos tiempos: es la mediana solución, aunque algún helor que otro nos acometa.¡Qué se le va a hacer!

sábado, 5 de noviembre de 2016

LOS DÍAS AHORA

        Hay más noches que claridades en los días de ahora. Carbones doblemente ennegrecidos las berroqueñas sombras;  luciérnagas sin luces los febles días; una muralla ilimitada es la noche y polilla sin ganas de roer, el día. Aún en la cama, aunque no por demasiado tiempo, lo espero con algo de ansiedad, no perdiendo de vista a la ventana. Es mi aleph la ventana, único orificio por donde ha de entrar lo que de mundo hay afuera. De momento, nada más que un hormigueo de horizontales franjas, que apenas se deciden a lucir, cuando se desvanecen, un atónito, luego, relampagueo al que le gustaría ser muecín de la mañana que vendrá, a no ser que un verdadero cataclismo, como el que extinguió a los dinosaurios y a su sueño de ser los amos del planeta tierra, se lo impida; pero que todavía no lo es. Para cuando llegue, con la ventana ya un ascua de cien llamas, me hallará en pie y vestido, que siempre da seguridad; sobre todo, la de estar vivo una hora más, un día más; que no es poca cosa y a esa realidad se aferra uno con la ilusión del niño que espera la noche de Reyes ver a sus zapatos mágicamente llenos de otras cosas que no sean sus diminutos pies. 

viernes, 4 de noviembre de 2016

     EL FRÍO QUE NOS ESPERA

    Aseveran meteorólogos y certeros satélites espaciales, modernos adivinos sin bolas mágicas, que se agotan esos días de jazmines y azúcares, de rosados caquis y algarrobas, las que en pretéritos años, con collejas y espárragos mitigaban las hambre feroces; de falaz primavera, porque no era su reinado el que debía gobernarnos, sino un donoso empréstito estacional destinado a poco durar, y, más que nada, regalo sin precio para turistas alborozados porque los impredecibles cielos no osaban entorpecer el ritmo de sus pasos por nuestras milenarias y montaraces tierras, por muy coartados que estos se hallen por agencias y guías. Lo peor de toda esta mudanza, de todo ese acerado frío que nos espera a la vuelta de la esquina, es que las endesas, iberdrolas y similares, que a todo lo largo del año sin piedad nos hieren, ahora nos matarán, asestándonos en pleno corazón de nuestra contabilidad doméstica la cruel daga de sus desorbitados recibos.

lunes, 31 de octubre de 2016

ANTE LA MUERTE, APLICARNOS A VIVIR


       Para estar a tono con la actualidad del calendario y del santoral, un poco obligados nos vemos a mencionar la próxima celebración de los difuntos, más que nada porque a todos, a ricos y mendigos, a necios y sabios, nos tocará algún día serlos. Aplicarnos a vivir hasta entonces con intensidad es lo sensato, ya que breve es la vida y sin fecha de caducidad la muerte. Natural, pero enigmática es esta, por ignorar lo que tras su denso velo nos aguarda. Igualmente, en aquellos años inocentes de nuestra infancia, de harto misterio se impregnaban esas lamparillas bañadas de aceite, en las que, como nimios nenúfares, se sumergían diminutas y oscilantes llamaradas, de negros e incombustibles pábilos, cada una, plegarias a la imagen o lámina de santo o de virgen presentes,  para que no fueran del todo severos con la suerte de nuestros muertos, ya en el inabarcable mundo de las sombras. Nada de eso entendíamos, parados a las puertas de las habitaciones, en las que el temor nos impedía entrar, porque no más luces que las dichas eran las que, más que alumbrar,  acentuaban las tinieblas y nuestro miedo infantil.

 

sábado, 29 de octubre de 2016

VIENTOS PUROS Y VIENTOS MALSANOS


       Merodean desde hace tiempo tantos vientos malsanos por nuestra región, al igual que por el conjunto del país, de corrupciones, de hambres, de fantoches, de ignorancia, de falsos mesías, de truhanes, de malversadores, de sevicia, de desprecio hacia el prójimo, en una infausta letanía de nunca acabar, que, con gusto, no queriendo soliviantar nuestro ánimo ni el de los demás, con delectación casi, preferimos virar hacia  otros vientos, a los verdaderos, a quienes cabría culpar de algunos de nuestros desvaríos corporales, de enredarnos la mente, de punzadas en nuestros miembros, pero no de otra cosa, que aquí no hay engaños. Por eso, el tozudo de hoy, es consecuente con lo que se espera de él y sopla que da gusto, con las copas de los árboles como si rindiera pleitesía a algún desconocido dios, en un infinito desplazarse en rachas que no cesan y que de bueno tiene, que, a falta de unas aguas a las que quizás es fugaz mensajero, limpia hasta la extenuación calles, parques y plazas, algo de lo que, de tarde en tarde, deberíamos tomar ejemplo, y mucho más los que arriba y muy de pasada para las fechorías que cometen, hablábamos.

jueves, 27 de octubre de 2016

EL OTOÑO, EL DE SIEMPRE

      De púrpura y sayal; de oro y despojos; de morados y gualdas; de tibias galanuras y de hoscas asperezas; de agudos brillos y umbrías ampulosas; acogedor y tramposo; de castañas y tostones; de tímidos sonrojos y de austeras faces; veraz y mentiroso; de un galopar que no cesa de nubes, auras, hojas, y susurrantes vientos que a nada se transforman en horas de bochornos o de incipiente e imprevisto helores. Son los cientos de ropajes con que, una vez más, acude a su temporal cita el otoño, turbador, polifacético, grandioso, pasmoso, soberbio, que a nadie pretende engañar, aun levantando nuestras quejas de que no es como lo era el de un brumoso ayer y que es fiel a si mismo, como un niño a su madre. Es el otoño, el de siempre.


martes, 25 de octubre de 2016


A ZAIDE TRAS LA LLUVIA

      Convendrás conmigo, Zaide, que por mucho que lo pretendamos o deseemos, para bien o para mal, el ayer no es el hoy, ni nunca este será aquel, que todo cambia de piel y se transforma, se empequeñece o se agiganta,  con el inapelable transcurrir del tiempo; que muy pocas cosas gozan de la condición de inmutables; si algo lo fuera, yo diría que lo es ese pozo de inmenso brocal, de amplia, sinuosa y luenga boca que es nuestro precipicio, el que auna en sus escabrosas, pero bellas entrañas, mucho de vida y algo, en su amenazador vacío, de esa angustiosa nada, que a todos nos aterra.
     Y así, hogaño, como antaño, quieta está la mañana, que recula dando la espalda a cielos plomizos y a humedades, muy pausadamente, sin retirarse del todo, con algo de desgana, como se manifiesta allá muy lejos de los antiguos puentes, rebasados los nimios arroyos, en trenzados de brumas que apartan y siembran luego de imprevista arboleda trozos de parajes olvidados y distantes.
       Tan sedienta se hallaba la tierra, que con toda la lluvia, imperceptible caudal transporta el esforzado Guadaleví. A aquélla, no obstante, habría que agradecerle igualmente esa luminosidad recobrada de nítido verdor, de renacida hermosura en laderas y honduras, allí donde, desde milenios, acaso desde la misma creación, nunca faltó, ni falta ahora quien la festeje y admire. Y es con renovada ilusión y amor, lo que hacemos  nosotros, pobres briznas de polvo del universo, expuestas a todos los embates, los presentes y los venideros.
           

lunes, 24 de octubre de 2016

     CON ALBOROZO, CON ALMA Y CORAZÓN CANTAMOS
   
     El más sabio, sin duda, es el que menos se equivoca. Uno, que no pretende, en modo alguno, estar en posesión de ningún conocimiento tan elevado que merezca tan preclara condición, sí, que en cambio, se culpa, y lo ha hecho sin parar durante toda su existencia, de cometer a diestro y siniestro, en todo tiempo, de joven y de viejo, errores de los llamados de bulto, porque tan confundido se anda, con frecuencia, por la vida, no sabiendo ni escoger lo pertinente, ni siquiera atisbar la mínima luz que desprende un plausible sendero por donde caminar con cierta seguridad.
     La que nunca yerra, aunque a veces lo parezca, es la excelsa naturaleza, aunque a veces también nos confunda con castigos que no son sino devolución de los azotes cada vez más descomunales con que la fustigamos. Día de alborozo es hoy por estos sufridos y recónditos lares nuestros, porque pese a todas nuestras afrentas, nos ha regalado ELLA, con letras gordas, el oro de unas aguas cuyos furores saben a gloria bendita y nada más que a eso, y para las que solo cabe una soberana gratitud. Ahora que el día declina y que un tímido sol intenta calentar la humedad reinante,  gozosos, es lo que hacemos. 
     

sábado, 22 de octubre de 2016

CASI MUDANDO ANDA EL DÍA
   Mudando y algo revuelto,  sin sol y con poca luz, indecisa si tirar para oriente o para occidente,  se mueve la mañana ahora, que ya sobrepasa al mediodía. Y un poco así, con ese airecillo que sopla con poca fuerza, pretendiendo atraer agua, merodeando y trastornando metido en la cabeza y revolviendo nuestras ideas, anda uno. Y con ese malhadado revoltijo molestando lo que no está escrito, lo cierto es que ha sentido uno añoranza de aquellos días en que este blog, varios días a la semana, igualmente se movía unos pasos. No sabemos si fue acierto o desacierto darlo por finiquitado por unos motivos que no vienen al caso, y renunciando a unas líneas que siempre sirven de desahogo en muchos sentidos.
    Queremos recordar a quien no lo sepa, ya que alguien nos ha preguntado, que un libro publicado por aquellas fechas, recogió además de cien fotografías de nuestras tierras, una selección de lo que nos pareció más interesante de leerse, del mencionado blog. Cabe decir a este respecto, y no por lo que económicamente puede dejarle a uno, que puedo asegurar que no es nada, que el libro se encuentra a la venta en la Librería Dumas, en calle Jerez de esta ciudad de Ronda. Y lo digo más que nada, porque si queremos que librerías, impresores, maquetadores y demás se ganen la vida y que el libro siga formando parte de nuestra cultura, necesario es comprarlos, y con esa intención, el que escribe estas líneas, los publica, cuando se puede, que no es siempre.