miércoles, 14 de agosto de 2013

A ZAIDE




     Zaide, amigo, ¿por qué tener dos trajes, dos vestidos, dos calzados, si sólo puedes llevar uno puesto? ¿Por qué poseer sendas viviendas, sendos carruajes, si no es posible más que utilizar uno, habitar en una a la vez ? ¿Por ambición, por altanería, por ser más que nadie, porque te envidien? Si buscas querellas y enemistades, es una de las sendas que a ambos lugares conducen. 
      Si de algo anhelas poseer dos, que sean dos libros, dos lágrimas: los unos te aportaran doble conocimiento; las otras, algo que derramar por los desvalidos, por las ignominias de un mundo cruel y opresor.
        Nunca olvides, Zaide, que eres brizna y no huracán, a la que el viento del azar dispuesto está a arrastrar, sin tener en cuenta nombre, poder, ni hacienda.

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martes, 13 de agosto de 2013

MIRA ZAIDE QUE TE AVISO



      Mira Zaide que te aviso: que tu Dios no es mi Dios, ni tu fortuna la mía, y no hostigues a nadie a cuenta de eso, creyendo superior el tuyo, ni tu omnímodo poder es el precario mío; que andas con todas tus riquezas y lacayos minando voluntades que no debieras, hollando predios que no son tuyos, ni nunca lo fueron, y usando como propios los que prestados te fueron. Lleva mucho cuidado, te lo digo sin maldad, que el mundo hoy pone al revés lo que antaño derecho estuvo, y en la mezquina arena del desconsuelo lo que antes reinó en la torre de la insolencia. Mira Zaide que te aviso, no te pase igual y no tengas quien te mire a la cara, que no todos los tiempos fluyen dichosos, y frecuentes mañanas hay que jamás serán ayer.


domingo, 11 de agosto de 2013

UN MOLINO PARA LOS AGOBIOS DEL MES




     En estos días de agosto, no hay más que sentarse a ver amanecer para cerciorarse de que las dentelladas de la noche al día son cada más hondas y prolongadas, algo que va haciendo mella en éste, rebajando su duración y luz, condenados siempre a ir juntos. 
      Si los días son más breves, también resultan mas angustiosos, con sus calores y todo eso, quizás debido al intento que ponen en concentrar, con el tiempo mermado ahora disponible, los mismos soles y fulgores de hace unas semanas. La gente, para librarse de toda esa explosión, más intensa que nuca, huyen despavorida a las playas; lo que no sabemos si es una buena idea, con tantos bloques en los talones, tanta marea humana y tan poco espacio para manejarse.
    Uno añoraría más, un bosque frondoso, una umbría de ramas y altas copas, el espejo de un arroyo cristalino de inmaculadas aguas. Tal vez un sueño menos hacedero, pero fantástico, sería como el que Daudet llevó a cabo, de ocupar lejos del mundanal alboroto, la placidez de un viejo molino, con un búho de gigantescos ojos sin cerrar, de ejemplar vecino. Lo de escribir interminables y poéticas cartas, cantando la vida rural y serena, no sé si sería compatible hoy con la redacción de E-mails, aunque tampoco eso afectaría en lo esencial a su lírico contenido, ni a un reposo que ya casi no existe en este atribulado mundo nuestro.



             

miércoles, 7 de agosto de 2013

ESAS ENTRAÑABLES DEDICATORIAS




     A algo que dificilmente nos habituaremos los de más edad, es a trocar kindles y similares por los libros de toda la vida. Han sido muchas las horas que nos han ocupado en el grato ejercicio de pasar sus paginas, que más de una vez levantaban la brisa en cualquier lugar y tiempo, tal si avisara que esa lectura interrumpida a capricho, para no dejar todo el gozo para un momento, nos estaba aguardando, paciente de nuevo, para volver a interesarnos o a emocionarnos, prendidos en el color del papel, ajado, intemporal, manchado o bien oliendo a nuevo, como para que ese descendiente espurio y virtual nos seduzca lo más mínimo. Su facilidad de adquisición, nos parece, no es mas que un inconveniente añadido a su lectura. El que nunca ha leído no lo hará ahora por muy a su alcance y muy gratis que una obra aparezca en el cristal de su fabulador objeto. 
     ¿Y qué pasará, nos preguntamos, con el auge, si es que llega, de las líneas instaladas sobre el cristal, con esas dedicatorias escritas a vuela pluma por los autores, que se guardan como un tesoro, con el recuerdo de haber estado un día cerca del creador del libro, formando  en alguna forma, parte de él, en su más inmediato comienzo?  

sábado, 3 de agosto de 2013

ADVOCACIONES PARA UN BOCHORNOSO MES.



        A este mes que anda espabilando ardores y exudaciones, como para que nos demos cuenta de su arribo, cabe adorarlo bajo dos advocaciones, inherente la primera, la inicial, a su romana herencia de cesares ilustres; y la otra, más literaria, es la que invita ese adjetivo de augusto o venerado, que, en su caso, rumiando virtudes que le son propias, conducen a un reposo circunstancial en el trabajo habitual;  los que, desde luego, lo tienen, que ya no es maldición bíblica el tenerlo, sino el no tenerlo, porque gran desgracia es para muchos, que se prolongue su carencia, sin perspectivas de mudar en algo.
     La fogosa intensidad del calor es tal, que estos días no cejan en exprimirnos ideas y peso corporal. Lo comprueban también, gorriones y aves de mayor tamaño que pierden sus habituales miradores: cornisas, chimeneas, antenas o acanaladas y rojizas tejas, en las que no hace mucho hacían un alto en sus vuelos, pero de las que huyen ahora porque son infernales y diminutos hornos que calcinan sus débiles patas. Sólo con la llegada de las primeras sombras de la noche, con miles de precauciones y revuelos, recuperan algunas sus posadas de las alturas, tan alígeras como lo son  ellas.  

miércoles, 31 de julio de 2013

CUANDO NO ACUDE EL SUEÑO.



     Con velocidad inusitada, meteórica, transcurren los años, sin que seamos conscientes de esa celeridad, salvo cuando ya nos abruman tanto como para considerarnos viejos, en el pleno y noble sentido de la palabra, nunca peyorativo. Un cierto aviso de la edad que paseamos ya por el mundo, por muy notable que sea  el estado de nuestra salud, es que dormimos menos que solíamos, que el sueño tarda en acudir y pronto se retira, que parte de la noche la velamos con ojos abiertos, y, en fin que un cambio radical acaba de abrirse, para no cerrarse ya, en nuestros hábitos nocturnos.
        
    Sin embargo, creemos, que hay un aspecto desconocido en todo ese, llamémosle, trastorno circunstancial, que no es lo que parece, si se tiene el ánimo para recapacitar y no considerarlo una rémora, sino una segura compensación, que traduciríamos por a menos años de vida, más vida real que vivir, menos estéril modorra, más horas para pensar, leer, estudiar, escribir, que es lo que hacemos sin sentir nostalgia de otros tiempos, en lo que a ese estado de carencia se refiere.

 

domingo, 28 de julio de 2013

ADVENEDIZAS NUBES.



     Las nubes ahora, pecan de advenedizas,  suelen ser extrañas invitadas en los cielos de los veranos meridionales; sin tormentas ni otros fenómenos atmosféricos que los altere, a no ser el incandescente fuego que despiden. También en eso, en mantener una tozuda monotonía, porque no era así antaño, están cambiando los tiempos. El caso es que esas escuálidas vedijas, esas oblongas tiras que merodean por el firmamento hoy, sin formas ni volúmenes,  distan mucho de ser hermanas expertas de las de otras estaciones más pródigas en descaradas exhibiciones. Se dirían que ensayan para conseguir, con harta paciencia, trocarsse alguna vez verdaderas nubes, espléndidos y granados cirros o cúmulos; pero ese bosquejo es tan desmañado y fugaz, que ni dura mucho, ni presenta gran interés para llamar la atención de nadie. 

viernes, 26 de julio de 2013

MUERDE EL ESTÍO




     En estas últimas jornadas se ha hecho sentir el calor. Por suerte, hasta ahora, no con el furor e intensidad de otros años, ya que, aunque fluye a su aire, despiadadamente, en las horas de más luz, un frescor apaciguador es notorio al caer la noche y durante la madrugada. Se diría, sin levantar la voz en exceso, que hemos recuperado la atmósfera de los estíos de antaño, de hace décadas, cuando la ciudad y los pueblos de su entorno, tan montaraces todos, eran asilos para los veraneantes que huían del infierno de sus lugares de origen. 

     También, por otro nefasto motivo, hemos vuelto la mirada al pasado, cuando no había verano que no nos dejara un descarrilamiento de trenes, grande o pequeño. Con todo lo que de despropósito haya podido poner de su parte el hombre, que los modernos adelantos y estudios del trazado no hayan podido evitar el casi centenar de muertos del siniestro de Santiago de Compostela, si que es una pena más dentro de esa enorme tragedia.

domingo, 21 de julio de 2013

UNA PERFECCION ALTERADA




     P. es la perfección en persona, sin que los años o la obligada inactividad laboral hayan restado un ápice a su entusiasmo para que cada cosa, cada objeto en el hogar encuentre su sitio adecuado, y no otro, sin desviarse ni un milímetro de donde cree es su lugar natural, Un rimero de libros, por esa razón perfeccionista, nunca serán varios volúmenes apilados a la buena de Dios, sino uno solo que abarca a todos sin notarse, una unidad sin fisuras.
     En sus armarios y roperos, lleva desde siempre instalada la simetría más absoluta para que cajones, perchas, o espacios inadvertidos e insólitos, acojan con impoluta horizontalidad en unas o verticalidad en otras, lo que es un ejercicio magistral de sutil y alada disposición de prendas de vestir, atadas sin cadenas ni lazos, para que, sesgadas o inmaculadamente dobladas, floten o se adecuen a una superficie que es la justa, mostrando un orden casi férreo, militar, que se nos niega, desde luego, al resto de los componentes del hogar.
      Su exigencia, sin embargo, desde hace unas semanas ha sufrido un revés de imprevisibles consecuencias, si tenemos en cuenta que para seguir organizando ese estudiado desfile de ordenado tacto, sólo dispone de una mano, ya que la otra la amordaza una escayola de considerables dimensiones y volumen. Un drama personal, vamos, no por el daño en su miembro, que eso es lo de menos, sino por lo que no puede ejecutar con ella: miles de cosas a cada instante.

viernes, 19 de julio de 2013

RETIROS QUE SE AÑORAN




      El calor propio de las fechas, la falta de vacaciones, entendiendo por estas un cambio de aires, y la penosa situación política del país, nada nuevo por otro lado, invitan como eficaz y doméstica panacea, a recurrir a nuestra mente y buscar allí, en nuestro memorial archivo, recuerdos de escenarios que en alguna ocasión nos cautivaron; apartados retiros de paz y sosiego, islotes placenteros que con un poco de imaginación nos aguardan, como cuando allí estuvimos. 
       Para no alejarnos mucho, aunque dado el ejercicio, la distancia no cuenta, déjennos adentrarnos por esa arbórea superficie que se abre entre Cortes y la Estación de Gaucín, ese espléndido refugio natural que es su bosque de alcornoques. Sombra y silencio, por doquier, rumor de hojarasca, si acaso, y  de fuentes que manan gloria,  exuberante regalo para la vista, un monumento cada ejemplar, de una raza que no duda en despojarse de su piel, un año y otro, un siglo y el siguiente, para dar trabajo y sustento al hombre, su dueño y a veces su verdugo.