jueves, 30 de abril de 2015

EN LA DORADA ERA DE LAS COMUNICACIONES



      Con todo esplendor se despide abril, dentro de un renacer  que ya no es presentimiento, sino sonora realidad:  luces deslumbrantes, cantos de pájaros por doquier. cimbreo de ramas cargadas de flores y frutos en agraz, ni frío ni calor. Claro, eso en lo que a la naturaleza se refiere. Algo lo enturbia, por las calles, el paso cansino de ese humanoide que estamos gestando para los próximos años: de enormes grasas y traseros, bobaliconas faces, miradas gachas perdidas en los móviles, destempladas voces, con el constante saludo militar a que nos obliga su constante presencia en nuestros oídos; lo cierto es que en la era de las comunicaciones cada vez estamos más solos, más gordos y más estultos.

domingo, 26 de abril de 2015

VIEJOS REFRANES



     En contradicción con viejos refranes que aprendimos de memoria de niño, de tanto oírlos de boca de nuestros mayores, abril no ha sido relevante en aguas de los cielos, bien escasas este año, por eso,  aunque no se trata de un diluvio que pueda atemorizarnos o cuando menos empaparnos, tiene algo de novedad la que plácida, con desgana, casi para que no se diga,  mansamente se precipita esta mañana. Otra virtud arrastra esta agua abrileña, la de venir cargada de perfumes, los mismos que desprenden a centenares ese floral clamor presente en cualquier pedazo de tierra, aun en tejados, y en rocas, como un milagro, porque racionalmente nadie diría que pudieran crecer allí. La lluvia ha dado al traste con el deseo de muchos de apuntarse a un paseo matinal. En las calles vacías, hay numerosos pétalos de azahar que no pudieran aguantar su estabilidad en los árboles, volando como
primaverales copos. Para ser mediodía, casi impresiona el silencio que se diría se afana en lo mismo que nosotros: mirar llover y ningún otro propósito.

jueves, 23 de abril de 2015

CIELOS CON LIBROS



     Cielos con libros, Zaide, como quería Borges, sería excesivo pedir que existieran; unos y otros aglomerados, con su toque de divinidad y misterio, y seducción sin límites, y allí aposentarnos en una supuesta existencia sobrenatural. Más humildes somos en nuestras invocaciones. Nos conformaríamos, con que estos cielos mundanos que para nosotros son los libros, no nos faltaran nunca en nuestro azaroso peregrinar; que más vida, sabiduría, calor y esperanza dan a veces que la misma vida, un mar de miserias y pesares, las más, ésta.  

martes, 21 de abril de 2015

HASTA LOS MÁS LERDOS


     Hay transformaciones tan súbitas y sorprendentes, tan sibilinas,  que dejan a uno sin aliento; si es que, sin cumplirse todas, fueran mínimamente ciertas. Es lo que se nos ocurre cuando, sin profundizar mucho, sólo leyendo las letras gordas de la prensa local, nos enteramos de lo que se nos viene encima. ¡Fuera devastadoras crisis y tiempos desgraciados! No sabemos en otros lugares, pero aquí, que de siglos hemos navegados por infames puertos y arrecifes y a años luz de otras ciudades y regiones, se nos han acabado de golpe las penurias. ¡A nadar flotando entre billetes y riquezas vamos, convirtiendo en oro cuanto toquemos! Se dan palos diputaciones, ceder y demás instituciones, que ni puñetero caso nunca nos hicieron, por hacernos más ricos, más que nadie; y no digamos los políticos partidos. En el fondo de desconocidas arcas, cuidadosamente, con maternal afán, los guardaban para nuestra ciudad, su hija más querida: euros y más euros, proyectos y más proyectos, molestos pasos a nivel, que nos amargaron toda la vida, desaparecen de la noche a la mañana; picassianas construcciones que serán la envidia de todo el hispano suelo y aún allende nuestras fronteras. Caminos olvidados que se fortalecen y hermosean; lo que haga falta... Hasta los más lerdos, nadie ignora que se aproximan elecciones. Tampoco estamos muy seguros para qué son.

domingo, 19 de abril de 2015

ESA INSÓLITA PUGNA


      Se debate la mañana entre dos frentes que nos hablan de pugna, de esa lid que precede a cualquier creación, porque no es esta sino ese tejer y destejer en la que se atrinchera el tiempo para mandarnos su inusual maraña, la que silente a todas horas nos envuelve. Y se manifiesta la inusual batalla hoy, como hará otros días con otras telas y ardides, en el empeño que pone la estación para acomodar sus reales sin que nadie se lo discuta; pero, claro, no todo es coser y cantar, áureo sendero, y la oposición de otros elementos también cuentan; y, así, nos atreveríamos a asegurar que casi invierno es a la sombra y casi verano cuando merodeamos los espacios soleados, porque una y otros buscando su equilibrio andan, ni más ni menos que como cualquiera de nosotros. Entre tanto se resuelve la indecisión, ha aparecido el azahar en las aceras y su adormecedor olor sí que con total osadía se ha apoderado del aire, para bien de todos, desde luego.

miércoles, 15 de abril de 2015

SI NO QUIERES, ZAIDE



      Si no quieres, Zaide, que la suerte te dé la espalda y que tu nombre sirva de mofa, no emprendas negocios que no entiendes, ni hables de lo que ignoras. No te considerarán más porque de todo quieras saber, sin esfuerzo y sin tener un mínimo conocimiento de lo que se discute. Si a pesar de todo lo intentas, lo más probable es que tu osadía provoque risas y comentarios que en nada benefician a tu buen nombre. Cuando de algo no entiendas, más te vale callar, aunque lo más sabio sin duda alguna sería, estudiando, aprender lo que no sabes y los demás sí: de esta forma,


 nadie, ni sobre todo tú, se llamará a engaño.

lunes, 13 de abril de 2015

UN PASO ATRÁS QUE NO ES TAL


     Tantas líricas loas pregonaron en todo siglo las virtudes de la primavera, rindiendo pleitesía a su florido paso, a sus múltiples bellezas, que cuando un revés de los cielos, como el de estos pasados días la embaraza con sus mudanzas de aguas y fríos, parece como si nos hubieran vendido un corcel que no anda, que es un puro desastre y no ese veloz, de pisada firme y sedosas crines, que nos aseguraron cortaría los vientos, casi como el Pegaso de leyenda.
      Necio es suponer que en la estación poética por excelencia todos son flores, mansas y perfumadas brisas y pájaros amenizando con sus sonoros cantos esa idílica atmósfera, a veces más imaginada que real; entre otras cosas porque por muy hermosa que fuera, sería catastrófica para la fecundación de los campos y el equilibrio de los humanos si mucho se prolongara. Demos por bueno lo acaecido, esos cambios que dentro de un orden y no de un descalabro se originan, y como en la vida, aceptemos que para que las luces brillen, habrán de precederlas unas sombras, tan necesarias como ellas mismas.
   

viernes, 10 de abril de 2015

LOS HIJOS



       Cuando cielos angustiosos se derrumben sobre tí, cuando todo se desmorone a tu alrededor,  asfixiando tu feble ánimo, Zaide, ahí estarán tus hijos y, por ende, los hijos de tus hijos, trozos de tu alma, sangre de tu sangre, ancla y amarras contra turbiones y temporales. Sus triunfos, penas, vaivenes, alegrías y derrotas, las tuyas serán. De nada te valdrá el engaño del dinero, de los negocios o de las vanas distracciones de un mundo falaz, si ellos te faltan. Aunque no necesariamente estén a tu lado, porque a su pesar la vida los mandó a otros confines, será el cariño mutuo, un pensar en ellos que nunca te abandone, el que acabará haciendo su ausencia menos dolorosa, fraguando esa gruesa tabla a la que aferrarnos para no desesperar, para mantener ilusiones, para seguir vivos.  

miércoles, 8 de abril de 2015

EN ORDEN DE BATALLA



     A las legiones de turistas que acuden atraídos por el buen nombre de nuestra ciudad y la de asomarse al despeñadero del Tajo, sintiendo el vértigo de las honduras en el estómago, ni siquiera este cambio brusco del tiempo de una semana a otra, las han hecho disminuir. A la conquista de la ciudad, llegan, sobre todo, en autobuses, cada vez de siglas más extrañas, longitudes más sorprendentes, y combinación de colores más estudiadas, para diferenciarse entre ellos. Una vez fuera, cada uno con su guía, en realidad el comandante de su escuadrón, se diría se disponen en orden de una batalla a librar. Por países, lenguas e incluso por ciudades se mueven de un lado a otro, ocupando aceras y vías, muy agrupados, muy obedientes y atentos a las instrucciones de su jefe, siempre bien visible, a la cabeza de sus soldados, con algo que lo distingue, una sombrilla, una bandera, un cartelón, un abigarrado pañuelo. No se puede hablar que la batalla llegue a librarse, pero sí que los soldados al llegar a determinados sitios, más que nada a los pretiles del Puente, se desmandan, se mezclan, pierden su uniformidad e identidad, y sí que disparan, a todo lo que se mueve, a diestro y a siniestro, a lo largo y ancho del precipicio; pero sólo con sus modernas cámaras, móviles y utensilios de la ultima generación.      


sábado, 4 de abril de 2015

SE TRANSFORMAN LOS CAMPOS



     Como tocados por mano de dioses, se han transformado los campos en una prodigiosa y multicolor alfombra de flores y brotes que aspiran a serlo; pero es que no son solo los suelos alejados de la ciudad donde asoman a sus anchas, como parte de un soñado paraíso, todo el floral esplendor de la estación, porque con similar vistosidad y fuerza en los urbanos, sorprende que, en tejados, en resquicios de muros y en los lugares más insólitos, sin cuido alguno, hayan estallado, abriéndose a la mirada, otros miles de ramilletes con sus correspondientes florecitas. Deseable sería que de ese revivir de la naturaleza un poco nos llegara a nosotros, en forma de ilusión,al menos. ya que tampoco podemos pedir peras al olmo. Quedémonos, entretanto, con esta tierna rosa, la más amada de poetas y trovadores, que es además, la primera que  regala la primavera a nuestra calle.

  

viernes, 3 de abril de 2015

CON LOS AÑOS



    Con los años, nos aferramos más que nunca a costumbres y manías, que no quiebran ni fiestas ni celebraciones por solemnes que sean.  Entre aquéllas las de ir a la cama a una hora moderada y la de levantarse aun más temprano, casi con las gallinas. Así en esta mañana, calmada y sin mucho sol. Aunque éste hace tiempo que asomó rodando por oriente, la ciudad está desierta; más que por ser festivo de Semana Santa, por los desfiles procesionales que mantuvo a la gente en las calles hasta altas horas de la noche. Hemos huido siempre de las masas, a cualquier edad, y son muchas las que acompañan al paso de las imágenes por las calles. Respetando la opinión ajena, cómo no, con mucho de espectáculo para turistas.
      Sin embargo, para que no se diga, en algún templo hemos estado a estas horas matinales,  sin bullicio, donde con un silencio sepulcral y vacilantes y mortecinas luces, la religiosidad sí creemos, todavía tiene un refugio al margen de tambores y máscaras. Algo de aquélla, también creemos estuvo en las calles, en pretéritos años, cuando la celebración era algo interno, más íntimo, y no de cara al extranjero y a su búsqueda de desconocidas emociones.



miércoles, 1 de abril de 2015

PIDE PASO ABRIL


     No es que antes todo fueran indecisiones y nublados, como severos acólitos de un reino de desasosiegos, que cada transcurrir tiene su cenit y se trata sólo de descubrirlo; pero con  abril se abre con ganas el año a más seguros y mayores empeños, de luminarias, sonidos, vistosidad  y firmezas. Y cabe decir sin temor a engaño, que es ahora la luz, casi cegadora ya, vasta, persistente, entrometida, abusan y curiosa la que se adueña sin remedio de un escenario en el que nada es lo que era, porque si pasaron, marchitándose, a mejor vida, las flores de los almendros y de las mimosas, le han nacido cientos de otras, de indescriptibles texturas y colores, a un suelo que ha hecho acopio con las últimas lluvias y correr de los hontanares, de un mar de fecundidad, de frondosa vida nueva y es algo que toda la naturaleza proclama y muestra con un canto de infinitos arpegios, destellos y brillos.