jueves, 31 de octubre de 2013

EL RECUERDO DE NUESTROS MUERTOS



      Bien merecido está el recuerdo para nuestros muertos, los que fueron de nuestra familia. De ellos llevas su sangre y de alguna forma todos participaron para que tú vinieras al mundo. Muchas maneras hay de que esa memoria se mantenga permanentemente en nosotros; una de ellas sería la de imitarlos en lo que de bueno tenían y mejorarlo de lo que no gozaban; sería un modo progresivo de perfeccionamiento para tí y los tuyos que iría en beneficio de todos. No entiendo haya homenaje más excelso para los que ya se fueron,
     No, en cambio, Zaide, quieras llevar tu poder al cementerio, construyendo de mármoles caros,  preciados adornos y metales traídos de lejos,  enormes mausoleos, como si tus muertos fueran dioses. De nada vale que quieras levantar monumentos sin precedente a tus muertos, ya que no es sino a tu vanidad y a exhibición de tu riqueza, a quien los alzas. No traslades, lo que ya haces en el mundo de los vivos, al campo de los difuntos, pretendiendo establecer diferencias de clase donde sólo hay cenizas para unos y para otros. Más de ello, por mucho que te empeñes, poco hay. Bastará una modesta lápida para cumplir, sin necias pretensiones., contigo y con los que te rodean.

        

   

sábado, 26 de octubre de 2013

EL PESO DEL MUNDO



       Sobre diez mil personas apostaron los dioses, incontables siglos hace, para mantener, ignorándolo ellas, la continuidad del mundo. Su sabiduría, bondad, y equidad sería el contrapeso preciso para contrarrestar la iniquidad, la ignorancia, la maldad e injusticia que presidían en el resto. Creyeron que de no ser ese por ese contingente ínfimo de los que obraban con rectitud no valdría la pena mantener al mundo. Un número imprescindible, que debería ser constante y que cuando alguno desapareciera, otro tendría que ser hallado para ocupar su puesto.
   Cuando transcurridos otros tantos siglos volvieron a hacer recuento desde el Olimpo, comprobaron que el número se había reducido a quinientos."No podrán tan pocos sostener al mundo sobre sus espaldas. Probemos, no obstante", se dijeron. "Dejemos que sea el tiempo el que juzgue". Más siglos pasaron y de nuevo los dioses pensaron que era hora de volver a contar cuánta era la buena gente, y si la carga era o no llevadera. Por más que removieron cielos y tierras, sólo cincuenta hallaron.
       Deciden ahora los dioses, entre encendidas controversias y catástrofes de los mas enfurecidos, si no es más sensato aliviar del peso sobrehumano a quienes en un esfuerzo que no es para contarlo sostienen al mundo o acabar con él de una vez por todas.  



 

miércoles, 23 de octubre de 2013

NO TODOS LOS RÍOS SIGUEN EL MISMO CURSO


     Zaide, para conocer el curso de tu vida, no mires a la del vecino; no todos los ríos disponen del mismo caudal, ni discurren por las mismas tierras. No quieras ser igual a él si triunfa y compadecerle si fracasa; ni tener lo que él posee sin recorrer su camino, que seguro que le costó lágrimas y desvelos llegar donde tú quieres sin que te cueste nada. Si con malas artes amasó su fortuna, no trates de imitarle tampoco, ya que eso nunca te hará sentirte mejor, y con la misma rapidez que te enriqueces, perderás la dignidad y el buen nombre y te ganarás el desprecio de los más. No siempre llega antes el que más alocadamente se apresura, sino el que con cauto andar transita por el más cabal y menos aglomerado de los senderos.


viernes, 18 de octubre de 2013

CUANDO GOBIERNES



     Tras muchos años de paciente espera y no pocas veces de perder el sueño y la paz, la tuya y la de los que te rodean, con encendido ánimo me cuentas, Zaide, que casi tocas con los dedos el momento de acceder al más alto cargo de tu ciudad.
      Tu alegría es la mía, pero antes de aceptar, si es que quieres que tu gobierno no desmerezca y su recuerdo perdure, examínate y mira con detenimiento si cumples con estos requisitos, pues deberás ser, y no los nombro todos:
-más sabio
-más bondadoso
-más justo
-más juicioso
-más modesto
más compasivo
-más sagaz
-más desprendido
-más honrado
-más prudente
-más ahorrador
-más amable
más comprensivo
-más ordenado
-mejor orador y padre que cualquiera del pueblo al que gobiernas, de forma que nadie pueda nunca poner  objeciones o dudar de cuanto dictes o digas. Otra cosa sería engañar al pueblo y a lo que en realidad eres, no a lo que pretendes ser, para conseguir tus fines. 


 

lunes, 14 de octubre de 2013

AMODORRADO AMANECER



     No brincando entre gozosos añiles y carmines, como debiera, despierta la mañana, mas amodorrada, flotando en una parda nada de indecibles veleidades. Me dices, Zaide, que tu espíritu tampoco halla el sosiego que esperabas, y no sabes si culpar de ello a esa desabrida luz de un amanecer que no lo es, sino ruin noche.
   Tu zozobra entiendo, porque de humana ansiedad se trata de la que pocos se libran. Peregrino es, sin embargo, que pretendas que a tu mismo ritmo se mueva el orbe; que todos estén tristes cuando tú lo estás; o que chicos y grandes salten alborozados, cuando la dicha a tí te gana. Ni a diestra ni a siniestra dirijas la mirada. Horas infames y horas placenteras te ofrecerá sin tasa tu existencia: sobrelleva con infinita paciencia las unas;  disfruta hasta donde te esté permitido de las otras. Páginas son del grandioso libro de la vida que detenidamente habrás de leer para no hundirte en un océano de perennes inquietudes.    

     

domingo, 13 de octubre de 2013

DOS LECCIONES



     Después de la merma de tus haciendas y bienes, no muy grandes y pocos, de la huida de tus criados y del vacío de tus arcas, te preguntas, Zaide, si hiciste lo acertado volviendo los ojos al campo; no como afición, que sólo hasta ahora, viendo a tus servidores labrándolo, como espectáculo o fuente de dinero lo consideraste. Y lo inquieres, angustiado, porque esa tierra que tú trabajas ya de sol a sol no es venero de riquezas, ni imaginabas que tan duramente se ganaran la vida los que antes se afanaban por sacarle para tí algún provecho.
       Dos lecciones de ello deberías sacar: una, que no pagabas debidamente a los que con tanto sacrificio y esfuerzo te trabajaban tus campos y a los que más como esclavos que como ayudantes tratabas. Y dos, que muchas serán las horas que dediques a la tierra si es que quiere que la cosecha florezca, pero que nunca, si así lo haces, renegará de tí, ni dejará de proporcionarte una cesta del fruto que más tarde o temprano crecerá de sus entrañas.  

sábado, 12 de octubre de 2013

HUMANAS ACCIONES



     No es mi voz, Zaide, la atronadora de ningún profeta, ni oráculo que jamás erre, ni mis conocimientos son, por desgracia,  los de alguno de los sabios que en el mundo quedan; no obstante, si de ayuda te sirven, tómalos, tuyos son que no míos. Te decía que hay juicios, sistemas y cosas, que, aunque no lo creas, si profundizas un poco, al alcance están de las mentes mas modestas, porque pensando sin premuras, sin irte en ello la vida, se penetra sin esfuerzo hasta en más lo hondo de los que se nos presentan como herméticos arcanos. Sin embargo te diría, que no hay enigma más indescifrable para el hombre que la mente de otro hombre, y ahí sí harías bien en detenerte antes de seguir. Como desvelar por eso el propósito de  las humanas acciones tan agotador es, por muy incomprensibles o disparatadas que las considere, si no es algo que directamente te incumba o dañe a tí  o a los tuyos, te aconsejaría que nunca lo intentaras, porque aunque el mismo suelo pisas que ellos, nada te va en lo que los demás a su conveniencia practiquen o digan. En último extremo, pregúntales por el significado de sus acciones, quizás entonces esclarecedoras, y aún dignas de loa, ante tus ojos aparezcan.



viernes, 4 de octubre de 2013

UN MAR DE PERPLEJIDADES




     Sumido en un mar de perplejidades, azotado por embates que nunca antes conociste, chapoteando entre atroces confusiones, te preguntas, Zaide, a qué milagroso objeto echarás mano para no hundirte en el más hondo desespero; en quién pondrás tu mirada para que sea tu Mesías, el fogonazo de tu faro que te ayude a salvar ese tempestuoso océano en el que todo son escollos y desdenes: ¿en un Dios que nunca asoma? ¿En pendones que pierden fuerza? ¿En credos que nada duran?

          Te advierto, amigo, que lo que jamás podrás pretender sin aumentar tu aflicción, es que el ayer sea como el hoy; que  al igual que los cielos, un día procelosos y al otro sublimes, es de ley que tu vida navegue por aguas de suyo enfrentadas, calmadas y plácidas las menos, alborotadas y hoscas, las más. No te dejes el alma buscando falsos lazarillos;  pensar que todas hay que surcarlas, sufrirlas o gozarlas, llevará olas de consuelo, de serenidad a tu ahora atribulado espíritu. 
                     

miércoles, 2 de octubre de 2013

UN DESPEREZO MÁS



   Un desperezo prolongado, casi lánguido del tiempo, y ya está otro mes apresurándose por la estación, recién llegada al igual que él, como si le faltara el resuello, alígero, con el desmedido afán de recorrer su medido trayecto en no más horas que las acordadas, ni una menos ni una más. 
   Uno utópicamente quisiera que ese desbocado paso de los días, más calmado fuera, menos frenético y concienzudo y que alguna vez, algún mes, cediera en sus pretensiones de llegar cuanto antes a su esperado destino, que se detuviera para que el gozar de todo cuanto nos rodea tuviera una cierta demora, un regusto que no acabara nada más comenzar. Pero necio somos y necedades son las que manejamos ahora, en lo que mucho tiene que ver este gris amanecer con rescoldos de naranja en agraz que espera confirmación para hacerse mayor, para trocarse en claridad otoñal, pasajera también, como todo.